La Fed sube los tipos un 0,50%: primeras reacciones de las gestoras internacionales

Foto cedida (Reserva Federal)

Una de cal y una de arena. Una subida de tipos de solo 50 puntos básicos pero acompañada de una previsión de tipos terminales más elevada. En su última reunión del año, la Reserva Federal cumplió con lo esperado por el mercado: la subida de tipos se rebajó en intensidad. Frente a los 75 puntos básicos que había sido la tónica de los últimos meses, en diciembre solo fue de 50. Sin embargo, el gráfico de puntos (el famoso dot plot) reveló que los miembros del Consejo ahora ven los tipos de interés en Estados Unidos terminando en el 5,1% en 2023 y en el 4,1% en 2024.

Y así entendemos la primera reacción del mercado. Los índices estadounidenses giraron a la baja en la noche del jueves al confirmar que Jerome Powell no celebra del todo el último dato del IPC estadounidense, que volvió a sorprender a la baja. Los índices estadounidenses cerraron con leves caídas del entorno del 0,5% y del 0,7% en el caso del Nasdaq, un índice con más duración por su sesgo al sector tecnológico.

Tipos más altos más tiempo

Es una reacción que no sorprende a Christian Scherrmann, economista de EEUU de DWS. Durante la rueda de prensa, Powell, reiteró que los mercados laborales están muy ajustados (una opinión que comparte Scherrmann) y que la oferta y la demanda de mano de obra están desequilibradas. Repitió el mantra de que los tipos serán más altos durante más tiempo. “Sus comentarios sugieren que la Fed aún no está convencida de que la inflación siga una senda descendente sostenida”, interpreta el experto.

Y esto se confirma con la actualización del Resumen de Proyecciones Económicas. Los miembros del FOMC se muestran dispuestos a subir los tipos aún más en 2023 de lo que ya indicaron en la reunión de septiembre, hasta el 5,1% desde el 4,6%. “Parece que ahora están dispuestos a pagar un precio más alto para controlar la inflación”, desgrana Scherrmann. Es un sentimiento con el que coincide Jack McIntyre, gestor de Brandywine Global (parte de Franklin Templeton).“Parece que siguen queriendo que los mercados financieros se contraigan aún más, lo que significa esencialmente que quieren precios más bajos de las acciones”, interpreta. En esta reunión no hubo diversidad de opiniones entre los funcionarios de la Reserva Federal. Para McIntyre esta postura unificada aumenta las probabilidades de que la economía se estrelle contra un muro inflacionista en 2023.

Previsiones económicas más duras

“La variable clave a partir de aquí será cómo se mantiene el crecimiento ante un mayor endurecimiento”, afirma Charles Diebel, director de Renta fija de Mediolanum International Funds Limited. Y por lo que vemos en la actualización de sus previsiones económicas, el escenario es complicado. “Los gráficos de puntos mostraban una proyección cada vez mayor de una posible recesión, lo que ponía de relieve el daño que infligiría al crecimiento el endurecimiento en curso”, añade en esa línea Salman Ahmed, responsable global de macro y asignación estratégica de activos de Fidelity.

Hay indicadores de la economía estadounidense que no terminan de convencer a Powell. Por ejemplo, Ahmed señala cómo el presidente reiteró que la Fed compartió su preocupación de que la inflación subyacente no relacionada con la vivienda pueda resultar rígida. De ahí la necesidad de mantener los tipos más altos durante más tiempo. Powell también se refirió a la escasez estructural de mano de obra, que podría mantener elevada la inflación, por lo que podría ser necesaria una política restrictiva durante un período prolongado.

Ejercicio de equilibrismo

Para Silvia Dall’Angelo, economista senior en Federated Hermes, en conjunto, lo que ha hecho Powell ha sido un difícil ejercicio de equilibrismo. “La Reserva Federal ha establecido ahora un plan de acción claro para el año que viene: prevé dos o tres subidas de tipos de 25 puntos básicos en el primer semestre del año (hasta un máximo del 5% o ligeramente por encima) y luego mantener los tipos durante el resto del año. Sin embargo, los riesgos de que los planes se desbaraten son elevados”.

De acuerdo con la experta, el reciente rendimiento superior de la economía estadounidense (y del mercado laboral) sugiere que la Fed podría tener que hacer más en 2023 para enfriar el mercado laboral y controlar las presiones inflacionistas generadas internamente. Por otra parte, aunque ahora mismo parece limitado, también existe el riesgo de excederse. “El mercado laboral puede darse la vuelta rápidamente, arrastrando el consumo, el crecimiento y la inflación”, afirma.

Powell celebró los signos de enfriamiento de la inflación de los últimos informes del IPC, que confirman la opinión del FOMC, pero instó a no dejarse llevar. "La inflación de los bienes está cayendo bruscamente y la rápida moderación de los alquileres se dejará notar en algún momento del primer semestre de 2023, pero la inflación de los servicios básicos no relacionados con la vivienda sigue siendo demasiado elevada y no muestra muchos signos de descenso. Se trata de sectores intensivos en mano de obra y, por tanto, la ralentización del crecimiento salarial es crítica”, destaca Paolo Zanghieri, economista senior en Generali Investments.

Diagrama de puntos

Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional en J. Safra Sarasin Sustainable AM, subraya que los inversores de bonos están ignorando el diagrama de puntos más agresivo y siguen esperando un tipo máximo en torno al 4,85%. “Y, lo que es más importante, creen que la Reserva Federal no podrá mantener el rumbo y prevén recortes de tipos por valor de unos 50 puntos básicos a finales del próximo año”, incide. ¿A qué se debe esta divergencia?

“Los inversores se han relajado mucho respecto a las perspectivas de inflación y el mercado TIPS descuenta una variación mensual del IPC general en una tasa anualizada del 2% para los próximos 12 meses. La inflación ya no debería ser un problema. Esto refleja probablemente unos precios de las materias primas mucho más bajos y una gran convicción de que la economía entrará en recesión el año que viene, con el 85% de las curvas de rendimiento entre tres meses y 30 años invertidas”, explica.