La gestión de activos ante el reto de la transformación digital

La gestión de activos y el reto de la transformación digital, La gestión de activos ante el reto de la transformación digital
De izq. a dcha.: Javier Muñoz (KPMG); Eva García San Luis (KPMG); Álvaro Ferrando (Inversis); Aitor Jauregui (BlackRock); Pablo Sanz (Arcano); y Alfonso Figal (KPMG). Firma: FundsPeople.

El proceso de transformación digital en el que está inmersa la industria de gestión de activos no es nuevo, pero el contexto lo ha hecho más visible y acuciante. Si algo ha puesto de relieve la pandemia es la necesidad de prever lo impredecible y la importancia de la tecnología para sobrevivir a los cisnes negros. 

Sobre los retos y las oportunidades que la digitalización supone para las entidades de asset management y las diferentes fórmulas puestas en práctica para llevar a cabo esa transición han debatido varios expertos en un evento organizado por KPMG. La introducción de Javier Muñoz Neira, socio responsable del Sector Asset Management de KPMG en España, fue el pistoletazo de salida que dio inicio a la mesa redonda.

En esta presentación, destacó la doble óptica de este proceso de digitalización, en el que se observan dos perspectivas: la de la propia entidad, que se traduce en inversión en infraestructuras tecnológicas para conseguir entornos digitalmente integrados, transparentes, cognitivos y seguros, y la del cliente, con nuevas generaciones digitales que motivan cambios en las expectativas y en las demandas, como la omnicanalidad, la flexibilidad, la percepción de valor, la facilidad operativa, la personalización, la seguridad, la inmediatez o la empatía, los valores y la integridad. Todas ellas, tendencias cada vez más disruptivas en ámbitos como los canales o la tecnología.

A su juicio, una transformación digital exitosa no debe concentrarse solo en el front office, debe reestructurar los procesos y operaciones más allá de las funciones de contacto con el cliente, alineando la estrategia con el modelo operativo.

El impacto en las cuentas de resultados

Uno de los retos que ha traído consigo la digitalización, y de los más importantes, es el impacto en los márgenes de las entidades, ya de por sí muy estrechos. Álvaro Ferrando, director de la Plataforma de Fondos de Inversis, explica que el entorno y la llegada de nuevos actores al sector con unos costes más competitivos están forzando a las gestoras a hacer inversiones importantes en tecnología, unos desembolsos que “a medio-largo plazo serán rentables, pero que ahora están afectando a la cuenta de resultados”.

El secreto del éxito de una entidad, a su juicio, tiene tres ingredientes que hay que combinar de forma adecuada. El primero de ellos es la tecnología, pero advierte de la importancia de no ceder totalmente el liderazgo de la transformación a las áreas tecnológicas. “Las áreas de negocio tienen que participar porque son las que mejor conocen al cliente, y el cliente tiene que ser el centro de la transformación digital”, apunta. Tenemos tecnología, negocio, y el tercer ingrediente es el equipo humano, las personas, que son los que crean valor. 

Respecto a los obstáculos, destaca que el principal es la convivencia del proceso de transformación con el negocio tradicional. Y añade, la constante evolución y los cambios regulatorios. “Hacer convivir ese proceso con el servicio al cliente, la excelencia en la entrega de valor al mismo y los cambios regulatorios es fundamental”.

Desde su visión como plataforma destaca la cantidad de soluciones digitales que están surgiendo para cumplir con la mejor ejecución en temas regulatorios, para incorporar los criterios ASG o para acceder a productos alternativos. Desde el punto de vista del producto, la oferta de valor por parte de las entidades cada vez es mayor. Hay más producto, lo que beneficia al cliente, como también lo hacen los mejores precios y la mayor transparencia que aporta el proceso de transformación digital. 

También reflexiona sobre el papel del blockchain. Considerando importante ver cómo encajan dentro de esa tecnología determinados actores regulatorios como los depositarios, “que juegan un papel crítico y no pueden desaparecer de la cadena de valor”.  

Un proceso que afecta de forma trasversal

Aitor Jauregui, responsable para Iberia de Blackrock, destaca el uso dual de la tecnología. “Por un lado, las gestoras la utilizan en el ámbito de la gestión de inversiones, de operaciones y gestión del riesgo”. Pero, además, “en lo que respecta al producto la usan para todo aquello que es estratégico, como la sostenibilidad, los mercados privados o los ETF, todos ellos tendencias crecientes en el mercado”. En el terreno de la ASG comenta que para todas las entidades es una traba la escasez de métricas y datos, y en este terreno subraya que la aportación de la tecnología es fundamental. 

Añade que desde el punto de vista de la banca privada, de las plataformas y los distribuidores, la tecnología “está permitiendo entender mejor los riesgos de los clientes”. Además, comenta que ayuda al banquero a ganar cuota de mercado más rápido. Por tanto, la transformación digital afecta de forma muy transversal a las entidades: “No solo se utiliza para medir el riesgo o para alinear estándares, como en el caso de la sostenibilidad, sino también como herramienta de generación de negocio”. 

Coincide en la importancia del dato. Y pone de nuevo como ejemplo la sostenibilidad. “Dentro del mundo de la ASG se han hecho muchos avances desde el punto de vista regulatorio. Y esa regulación ha hecho que la tecnología se haya podido poner al servicio de las gestoras para tener más datos y que sean accesibles para el que toma una decisión, el gestor o wealth management”.

El gap frente a otros sectores

Se ha hecho mucho trabajo, pero el que queda por delante no es poco. Pablo Sanz, Chief Operating Officer (COO) de Arcano, considera que la industria de la gestión de activos ha iniciado el proceso de digitalización más tarde que otros. Los motivos pueden ser varios. Entre ellos, cita el hecho de que la industria se ha tenido que centrar en capear crisis financieras desde 2008, su complejidad o la prioridad por generar rentabilidad y captar clientes: “Hay un gap frente a otros sectores que se va a cerrar en breve”.

A su juicio, hay tres aspectos clave que hay que tener en cuenta a la hora de abordar la transformación digital. El primero de ellos es controlar el dato. “Cuando afrontamos cualquier proyecto, lo importante ya no es si lo hace un externo o se desarrolla internamente; eso es secundario. Lo más importante, se haga como se haga, es que el proyecto te permita ser dueño de los datos”. 

El segundo elemento clave es la flexibilidad. “Hace una década cuando hacías un proyecto a los cinco años ya no valía. Hay que estar preparado para cambiar”. Y el tercero es la necesidad de ser integral. “Antes se buscaban soluciones para un área, ahora eso ya jamás se debe volver a hacer. Cualquier solución tiene que ser para toda la casa”. 

Ya no vale solo con automatizar

Desde el punto de vista de una empresa tecnológica, Óscar Méndez, CEO de Stratio, pone de relieve las lecciones aprendidas de la situación generada por el COVID-19. Entre ellas, que para sobrevivir a un evento de estas características es clave la tecnología. “Se ha puesto de manifiesto que la única manera de afrontar una situación de este tipo es teniendo las comunicaciones preparadas, el acceso a los datos, la interacción con los clientes a través de canales remotos”. 

Considera que hay muchas cosas que ha traído la pandemia que van a permanecer tras ella. Por ejemplo, el teletrabajo, la interacción con los clientes por canales digitales o la asistencia remota. Sobre esto último cuenta que es una tendencia que va a más y advierte que “en el sector de la banca hay que avanzar en la asistencia experta en remoto”. Más aún en un contexto de cierre de oficinas bancarias. 

Reflexiona también sobre la evolución de la automatización. “Antes estaba centrada en la reducción de costes con sistemas muy simples que permitían automatizar en torno a un tercio de los pasos manuales. Pero no se podía aplicar a todo aquello que requería decisiones o intermediarios”. Pero las cosas han cambiado gracias a la inteligencia artificial (IA). Ahora la automatización puede llegar al 70%

Destaca que el blockchain va a hacer cambiar en la industria del asset management el papel de los intermediarios en la compra de activos, y considera clave en el sector conceptos tecnológicos como security token y smart contract. De los securities token destaca que van a permitir a billones de personas que ahora no tienen capacidad de invertir en bolsa hacerlo gracias a que estos pueden hacer porciones de uno por mil de una acción. “La riqueza se puede distribuir de una manera más eficiente”. 

Pone sobre la mesa también el tema de la customizacion. La tendencia del futuro “ya no es automatizar el proceso sino hacerlo inteligente para lograr personalizar al máximo los procesos”. Y esto tiene un nombre, uno de nuevo cuño: el Internet of Behaviours (IoB). 

Las lecciones aprendidas

Los expertos participantes en este debate, moderado por Eva García San Luis, responsable de KPMG SPAIN Lighthouse-CoE Analitics; AI, Emerging Technologies, enumeraron algunas de las lecciones aprendidas en el proceso de transformación tecnológica. Estas son algunas de ellas a modo de conclusiones del debate:

  • Hay que hacer cuando no hay que hacer nada; si se espera a que haya un cisne negro llegaremos siempre tarde (Álvaro Ferrando). 
  • Hay que rodearse de partners con capacidades específicas diferenciales y que nos permitan entregar valor al cliente en tiempo récord (Álvaro Ferrando).
  • Son decisiones estratégicas que se tienen que tomar a nivel de Consejo o Comité de Dirección porque afectan de manera transversal a toda la entidad (Aitor Jauregui). 
  • La creación de valor futuro pasa por el tratamiento de los datos, y cualquier proyecto tiene que pasar por ser dueño de los mismos (Pablo Sanz).
  • Hay que mirar siempre y dedicar una parte del tiempo a las tecnologías futuras (Pablo Sanz).
  • No hay que permitir que el legacy haga tomar malas decisiones (Pablo Sanz). 
  • La hiperconectividad, la tecnología y la ciberseguridad son los cimientos de la transformación. Una vez cubiertos, la parte de data es fundamental (Óscar Méndez). 

De cara al futuro, pero no muy lejano sino a tres años vista, y según resumió en el cierre del debate Alfonso Figal, socio responsable de Consultoría del Sector Asset Management de KPMG en España, las entidades participantes en esta mesa redonda pronostican un incremento de la consolidación en la industria de la gestión de activos; la entrada de nuevos actores en el mercado; progresos en la eficiencia de la digitalización y en la estandarización de los procesos que beneficien al cliente; mayor regulación y mayor volumen de datos que podrán ser tratados gracias a la tecnología; y avances en la inteligencia artificial, real time y customización.

En este breve vídeo los participantes en el debate reflexionan sobre las tendencias clave en el ámbito de la digitalización del sector de la gestión de activos para los próximos años, los retos y los obstáculos que la industria está encontrando en el proceso de transformación digital o la influencia que ha tenido la pandemia en esa estrategia de transformación, entre otros asuntos.