En 2024 se cumplen 25 años de la alianza entre Invesco y el Nasdaq. Un cuarto de siglo de track record replicando el índice de referencia para las compañías tecnológicas estadounidenses. A diferencia de otros índices donde muchos de los grandes líderes del ayer han desaparecido, en el Nasdaq 100 hay 23 compañías que ya estaban presentes en 1999.
Qué tienen en común las compañías más punteras
En opinión de Ryan McCormack, especialista en Nasdaq de Invesco US, una de las claves de su supervivencia es su habilidad para adaptarse al cambio. Apple, Microsoft, Amazon… “Todas tienen en común que la innovación es parte de su cultura empresarial”, contó McCormack en un reciente evento en Madrid.
Según el análisis del histórico de la renta variable estadounidense que han elaborado desde Invesco, en general las compañías que mejor lo han hecho en los últimos años gastaban de media más en i+D que sus homólogos. Dentro del S&P 500, las cifras eran casi un 50% más al año. “El gasto por el mero hecho de ser un gasto no significa nada, pero este tipo de inversiones suelen ser proyectos con un compromiso multianual”, cuenta el experto.
Otro buen indicador es que las compañías líderes son muy activas en el registro de patentes. “El 20% de todas las patentes a nivel global en un año relacionadas con el deep learning, almacenaje en la nube o reconocimiento de voz eran suyas y si nos centramos en las patentes de procesamiento natural del lenguaje el porcentaje se dispara al 40%”, afirma McCormack.
Por eso al experto no le sorprende que este tipo de tecnológicas hayan liderado las subidas de los últimos meses. “Son compañías que han crecido más que sus homólogos en los grandes índices, pero es que son sus fundamentales los que respaldan las subidas de sus acciones”, insiste.
El ejemplo de Microsoft
Todas las afirmaciones de McCormack las confirmó Elena González-Blanco, jefa de Inteligencia Artificial para Nativos Digitales en EMEA de Microsoft. “La innovación es una constante. Todos los días hay un training sobre alguna nueva herramienta o concepto en el que estamos trabajando. Hay equipos dedicados a pensar en qué será el próximo gran tema”, cuenta.
Uno de los cambios que destaca González-Blanco es el hecho de que en Microsoft ya no les gusta hablar de clientes sino de alianzas. Y es que en los últimos años la empresa ha buscado dar soporte tanto tecnológico como financiera a nuevas entidades punteras. Por ejemplo, en España Mitiga fue la primera startup española en recibir inversión del Microsoft Climate Innovation Fund. O Mistral, el líder en lenguaje open source, que usa la capacidad de la computación en la nube de Microsoft y a la vez Microsoft usa su tecnología para sus productos. “No pretendemos hacerlo todo nosotros. El objetivo es ir de la mano de los mejores para ir más rápido”, explica.
La directiva también prevé grandes avances en la eficiencia de la gestión de datos. “No es ningún secreto que los avances tecnológicos requieren un consumo potente de energía, que es costoso a nivel infraestructura”, reconoce. La buena noticia es que es uno de los elementos en los que está trabajando activamente el sector. Lo vemos, por ejemplo, en la introducción de la inteligencia artificial en los dispositivos móviles y, en el caso de la propia Microsoft, en sus portátiles Surface.

