Legg Mason Martin Currie Global Long Term Unconstrained: las ocho temáticas en las que se apoya este fondo para ser consistente

Legg Mason Martin Currie Global Long Term Unconstrained, Legg Mason Martin Currie Global Long Term Unconstrained: las ocho temáticas en las que se apoya este fondo para ser consistente
Foto: Cedida por Franklin Templeton.

Identificar las mejores oportunidades de crecimiento a largo plazo en la renta variable mundial a partir de tres megatendencias: el futuro de la tecnología, el cambio climático y la escasez de recursos. Esta es la filosofía del Legg Mason Martin Currie Mason Martin Currie Global Long Term Unconstrained, fondo que este año disfruta del Sello FundsPeople, con la calificación Consistente.

La cartera está dirigida por Zehrid Osmani. El gestor y jefe de la división del equipo de Martin Currie, filial de Franklin Templeton, tiene una visión positiva a medio plazo, en un contexto de recuperación económica tras la crisis del COVID-19. "El alcance del estímulo fiscal de los gobiernos para levantar las economías afectadas por la pandemia equivale a casi el 15% del PIB mundial. A ello hay que añadir el plan de Biden. La inversión gubernamental masiva, particularmente en infraestructuras, es un área donde anticipamos desarrollos interesantes", afirma Osmani en una entrevista con FundsPeople realizada en el Salone del Risparmio de Milán.

Las ocho megatencias en las que se apoya el fondo

"De las ocho tendencias mundiales a medio plazo en las que nos centramos, la mitad estarán relacionadas con el gasto en infraestructuras", señala. "La primera es la de las renovables, que es esencial para descarbonizar las economías. El segundo es el transporte eléctrico (ferrocarril de alta velocidad y vehículos eléctricos). El tercero es el 5G, que podría aumentar la productividad de las economías; y la última es la asistencia sanitaria, que se renovará como resultado del COVID-19 para prevenir nuevas emergencias pandémicas en el futuro", explica.

Además, el equipo de Osmani tiene en el punto de mira otras cuatro áreas de crecimiento estructural, que la crisis del COVID-19 se ha acelerado. Se trata de la computación en la nube, con un número creciente de empresas que migran a Internet; la robótica y automatización para hacer más resistentes las líneas de producción de las empresas; la educación y juegos en línea, una tendencia que aumentó significativamente durante la pandemia, y la higiene, con una mayor atención a la alimentación y a la higiene personal y al saneamiento de los espacios vitales.

Proceso de inversión

La construcción de la cartera de alta convicción del fondo se basa en un marco analítico y temático propio. Las empresas se seleccionan sobre la base de la identificación de los temas a los que están expuestas y el ecosistema en el que operan. "Tomemos como ejemplo la automoción. Se trata de una industria establecida con más de un siglo de historia. El sector está en proceso de transformación, debido a la nueva normativa sobre el clima, que exige pasar de los motores de combustión a los eléctricos", explica.

Teniendo en cuenta todo el ecosistema, evitan centrarse en las marcas de coches. “Estas empresas generan rendimientos modestos, en torno al 5% del capital invertido, y también están expuestas al riesgo de la elección del consumidor. En cambio, vamos a centrarnos en las empresas que fabrican productos críticos, que son esenciales para el funcionamiento de un coche. Se trata de compañías que operan en segmentos con barreras de entrada, tienen un mayor poder de fijación de precios y generan una mayor rentabilidad, de entre el 15 y el 20%", afirma.

ASG

La ASG va de la mano del proceso de encontrar las oportunidades adecuadas, porque buscan empresas con modelos de negocio sostenibles y bien gobernados.

“El análisis ASG se integra en el análisis fundamental y se basa en una evaluación detallada de 52 parámetros sobre gobernanza y sostenibilidad. Además, el equipo lleva a cabo una evaluación de cada empresa sobre cinco factores: el cambio climático, ciberseguridad, capital humano, confianza de los consumidores y fiscalidad.

Además, para la "S" de lo Social, hay otros 20 parámetros de control centrados en el riesgo de explotación social. "Este riesgo está vinculado principalmente a los mercados emergentes. Pero el caso de Boohoo, una empresa británica que se ha visto implicada en un caso de explotación de mano de obra mal pagada, demuestra que no siempre es así", afirma. 

Nuevos nombres en la cartera

La cartera está actualmente equilibrada en las tres megatendencias en las que se basa el fondo, que al mismo tiempo están alineados con la sostenibilidad. "Por ejemplo, la megatendencia del futuro de la tecnología está vinculada a la descarbonización y la megatendencia de la escasez de recursos está vinculada al cambio climático", explica.

Y las nuevas incorporaciones a la cartera tienen que ver con estos temas: "Para los temas del clima compramos Nemetschek, expuesta al sector de la construcción, y Kingspan, líder en paneles aislantes. Además, mantenemos nuestra exposición a las empresas del sector sanitario y aumentamos nuestra exposición al tema de la robótica y la automatización”, concluye.