Los consejos de EFAMA para mejorar la educación financiera en Europa

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Chema Concellon, flickr, creative commons

La asociación europea de fondos de inversión (EFAMA)  ha publicado un informe titulado The European Asset Management Industry’s Engagement in Financial Education Initiatives, en el que da cinco consejos para que la población cuente con una mejor educación financiera con el objetivo de que cualquier persona pueda convertirse en inversor.

El primero de ellos se refiere a la creación de un presupuesto analizando los ingresos, los gastos esenciales y los no esenciales. La diferencia entre esos ingresos y los gastos dará lugar al ahorro potencial pero no todo ese ahorro es lo que se puede destinar a la inversión. De hecho, recalca que hay que diferenciar entre tres tipos de ahorro: el que se puede destinar a imprevistos, el orientado a objetivos y el ahorro jubilación. “Son tus ahorros orientados a objetivos que puedes invertir para poner tu dinero a trabajar”, explica.

El segundo de los consejos pasa por empezar a invertir cuanto antes, por las bondades que ofrece el interés compuesto. "El tiempo es más importante para hacer crecer tu dinero que la cantidad que inviertes, gracias al efecto del interés compuesto", explica. Además, defiende que ser una inversor temprano permite multiplicar las ganancias, adquirir conocimientos sobre los mercados y productos financieros.

El siguiente consejo que da la asociación europea de fondos de inversión es el la necesidad de evaluar los riesgos que conlleva una inversión y que caen a medida que se alarga el plazo de inversión. A este respecto, recomienda equilibra las inversiones entre activos de riesgo (alta rentabilidad) y activos seguros (menor rentabilidad) así como no dejarse llevar por los vaivenes que puedan surgir en el mercado. "La experiencia demuestra que vale la pena mantener los nervios y las inversiones, y esperar a que el mercado repunte", afirma.

En ese equilibrio del riesgo juega también un papel fundamental la diversificación de los activos, aquello de no poner todos los huevos en la misma cesta. De hecho, ese el cuarto consejo que da: diversificar. Algo que se consigue muchas veces a través del fondo de inversión. “Los fondos de inversión captan y agrupan el dinero de miles de ahorradores y lo invierten en productos disminuyendo el riesgo para ti. Están gestionados por un gestor de inversiones especializado cuyo trabajo es garantizar que tu dinero siga creciendo”, explica.

El último punto se refiere al cómo empezar. Y ahí da varias opciones, desde acudir a una oficina bancaria a contratar un asesor o abrir una cuenta en una plataforma de inversiones. Eso sí, recomienda que en todos los casos se hagan una serie de preguntas:

  • Objetivos: ¿Coincide esta inversión con mis objetivos financieros y de inversión sostenible/ética?
  • Riesgo: ¿Cuánto podría perder?
  • Recompensa: ¿Qué rentabilidad ha tenido este producto a lo largo del tiempo?
  • Coste: ¿Cuáles son los costes de comprar, mantener y vender este producto de inversión?
  • Plazo de tiempo: ¿Sería difícil venderlo si necesitara mi dinero de inmediato? Información: ¿Dónde puedo obtener más información sobre esta inversión? Alternativas: ¿Qué otras inversiones pueden ofrecer?