La innovación gana peso en el universo de los ETF UCITS de gestión activa, y los inversores están respaldando esa ampliación de la oferta. Según datos de J.P. Morgan AM, el 40% de los flujos en el primer trimestre de 2026 se concentró en categorías Morningstar con menos de cuatro años de vida: bonos corporativos globales con cobertura en dólares, mercado monetario en euros a corto plazo, renta variable estadounidense de generación de rentas, otros bonos y bonos gubernamentales globales con cobertura en dólares. Para Travis Spence, Global Head of ETF de la gestora estadounidense, se trata de una señal clara de que la industria está en transformación.

El gráfico muestra ese cambio. La mayor parte del mercado sigue concentrada en las estrategias de renta variable core, representadas en verde, donde se encuadran propuestas de índice mejorado por análisis y otras exposiciones que ayudaron a impulsar el mercado de ETF activos en Europa. Sin embargo, el movimiento más llamativo se observa en las categorías más recientes, situadas en el lado izquierdo, que captan una parte relevante de la demanda, lo que indica que el apetito inversor ya no se limita a ese núcleo tradicional de categorías de acciones.
La renta fija es el ejemplo más claro de esa evolución. Las estrategias de bonos corporativos globales registran los mayores flujos de la industria de ETF activos en lo que va de año, pese a formar parte de una cohorte más joven.

