Los metales, en la senda de la reducción de emisiones y la reinvención de la diplomacia

Metales y cero emisiones, Los metales, en la senda de la reducción de emisiones y la reinvención de la diplomacia
Cedida por OFI AM.

El francés Benjamin Louvet es un especialista en metales preciosos. Es uno de los cogestores del Ofi Precious Metals Fund, un fondo UCITS con el Sello FundsPeople 2021 por su calificación de Blockbuster, y que diversifica su cartera en cuatro metales distintos: oro, plata, platino y paladio. La dinámica del mercado de estos metales no es en absoluto igual, pero desempeñan un papel muy importante en el camino hacia una economía más sostenible. Un papel que comparten con otros metales y por eso OFI AM, y el gestor, están trabajando en otra estrategia de materias primas que propone de forma eficiente permitir a los inversores ganar exposición a todos los metales esenciales para el éxito de la transición energética. Una forma alternativa de aprovechar este tema. El gestor explica los motivos en conversación con FundsPeople.

"Hace unas semanas se publicó un informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que incluía en su hoja de ruta la neutralidad del carbono en 2050. En él, trató de demostrar que para alcanzar los objetivos del acuerdo de París, concretamente el límite de 1,5°C de calentamiento global para 2100, es imprescindible desarrollar las energías renovables, y para ello se necesitarán muchos metales. Más concretamente, de aquí a 2030, la demanda de metales críticos se multiplicará por siete. Una nueva mina tarda entre seis y ocho años en ser operativa. ¿Cómo vamos a resolver esta discrepancia?", se pregunta el profesional de OFI AM.

NO SE CREA ENERGÍA CON EL VIENTO O EL SOL

"La verdad es que no se crea energía con el viento o el sol. Se crea energía con un transformador, que capta la energía del viento o del sol y la convierte en electricidad. Para eso se necesitan metales", explica el gestor del fondo Ofi Precious Metals Fund. La plata, por ejemplo, es el mejor conductor del mundo de los metales. En una escala de 0 a 63, la plata es un 62. "Hace 10 años, utilizábamos 25 gramos de plata para cada panel solar. Con la evolución de la tecnología, se pudo reducir a cinco gramos, pero se alcanzó el límite posible. Sin embargo, hoy producimos muchos más paneles que en el pasado y esta industria consume el 13% de toda la producción de plata". Además, el directivo comenta que "según la Agencia Internacional de la Energía, si queremos limitar el calentamiento global en línea con lo definido en el acuerdo de París, necesitamos multiplicar la capacidad instalada por cinco, cada año, durante los próximos 10 años. Es difícil imaginar la magnitud del impacto que tendrá esto en la demanda de plata", exclama.

Estas necesidades no pasan por alto a las grandes potencias mundiales, como señala Benjamin Louvet. Por un lado, dice, Rusia ha impuesto recientemente aranceles a las exportaciones de cobre y níquel. Por otro, hemos visto a China, en el contexto de su iniciativa del cinturón y la ruta, desarrollar asociaciones con países africanos y sudamericanos en las que el país asiático obtiene intereses en la extracción de metales a cambio de la construcción de infraestructuras. "Me parece que han visto algo que nosotros en el mundo occidental no estamos viendo", advierte.

"UN INGENIERO Y UN ECONOMISTA NO VEN EL MUNDO DE LA MISMA MANERA"

El director de OFI AM añade una observación empírica. "Curiosamente, el 95% de los miembros del gobierno chino son ingenieros. En Europa y el resto del mundo desarrollado casi todos los miembros del gobierno son abogados o economistas. Un ingeniero y un economista no ven el mundo de la misma manera. Lo cierto es que China parece haberse dado cuenta de una necesidad y se ha encargado de poner en marcha toda la infraestructura necesaria para satisfacerla", afirma.

Dicho esto, Benjamin Louvet afirma categóricamente que parece que "vamos a sustituir la dependencia del petróleo por una dependencia de los metales. Si tenemos en cuenta que no son los mismos países los que producen estas materias primas, ¡puede que tengamos que reinventar la diplomacia!"