Natixis AM: “la bolsa sólo puede subir en un escenario de menor aversión al riesgo”

“El buen arranque mostrado por la renta variable en 2012 demuestra que todas las malas noticias parecen estar incluidas ya en los precios, si bien la ausencia de inversores de largo plazo podría obstaculizar una recuperación más franca de los mercados”. Esta es la opinión de Franck Nicolas, director de asignación de activos en Natixis Asset Management, quien por ahora reconoce preferir la Bolsa de Estados Unidos al ser un mercado que, en su opinión, “muestra una mayor capacidad de resistencia” en el actual escenario.

 

Pese a ello, Nicolas señala que el posicionamiento de los inversores en renta variable se ha ido moviendo desde la infraponderación hacia la neutralidad, una situación que podría tornarse en ligera sobreponderación en las próximas semanas. “Si el escenario económico siguiese siendo favorable, los mercados que se han quedado más rezagados, como es el caso de los europeos o los emergentes, serían los que en una mayor medida podrían aprovechar esta recuperación de la confianza del inversor”, asegura el experto.

 

Según la gestora, “las acciones sólo pueden subir en un entorno de menor aversión al riesgo”. Mientras que la situación de la Eurozona no se clarifique, “el inversor debe seguir apostando por compañías defensivas dado el crecimiento que están registrando sus beneficios”. Pero no es el único aspecto que las hace más atractivas que el resto. A ello hay que sumar –señala la firma gala- un balance más saneado y el ofrecer una elevada rentabilidad por dividendo.

 

Por otro lado, una contundente vuelta a los mercados emergentes se antoja todavía prematura, ya que las oportunidades pueden surgir a lo largo del año en función de cuál sea la evolución de la crisis europea. De lo que no cabe duda es que un fuerte potencial de crecimiento de estas economías en comparación con el mundo desarrollado y unos sólidos fundamentales empresariales dan preferencia a estos mercados frente al resto, indican desde Natixis AM.

 

En cuanto a la política monetaria, ésta seguirá siendo acomodaticia, más aún después de que la Reserva Federal estadounidense haya dicho que los tipos de interés continuarán en niveles muy bajos hasta, al menos, el año 2014. Al mismo tiempo, -apunta Nicolas- el Gobierno aplicará una austeridad presupuestaria que aleja la posibilidad de una vuelta a la política ultra-keynesianista aplicada en 2009.

 

Si la situación económica mejorase, “la inversión en el mercado de renta fija debería ir desplazándose desde activos que han ejercido un papel de refugio, como los bonos alemanes, hacia activos de mayor riesgo, como deuda emergente, crédito corporativo, bonos convertibles e, incluso, una posible vuelta a mercados como el español o el italiano”. No obstante, por ahora, “el riesgo soberano seguirá marcando la tendencia en los próximos meses, no sólo en lo que respecta a la deuda soberana, sino que también en los mercados de deuda corporativa y emergente”, indica la firma.