Bonos ligados a la sostenibilidad, ¿qué son y cómo funcionan?

Carla Bergareche_noticia
Cedida (Schroders).

TRIBUNA de Carla Bergareche, directora general para España y Portugal, Schroders. Comentario patrocinado por Schroders.

La inversión en sostenibilidad consiste en obtener beneficios con un propósito, mirando a largo plazo y yendo más allá del impacto financiero. Sin embargo, al no tener asiento en las juntas de accionistas, no siempre es obvio como pueden influir activamente los inversores de renta fija en los emisores o comprometerse con ellos.

En este sentido, dentro del universo de la inversión en renta fija ASG, queremos destacar la oportunidad que ofrecen los bonos ligados a la sostenibilidad (SLB, por sus siglas en inglés). Estos bonos siguen representando una pequeña parte del espectro ASG, si los comparamos con los verdes y los sociales, pero están creciendo y ofreciendo interesantes oportunidades de inversión. Los SLB se emiten con objetivos específicos de sostenibilidad y contienen indicadores clave de rentabilidad (KPI). De hecho, cualquier impacto material en las finanzas, las operaciones y la reputación de la empresa debido a los avances relacionados con los KPIs de estos bonos también puede repercutir en el precio de las acciones de la compañía.

Pros y contras de los bonos ligados a la sostenibilidad

Un bono ligado a la sostenibilidad representa o engloba los objetivos ASG a nivel corporativo. Ayudan a una amplia gama de emisores a expresar sus prioridades de sostenibilidad a corto y medio plazo y también hacen que sus compromisos sean explícitos y medibles para los inversores y reguladores medioambientales. Incluso pueden ser útiles para las empresas que pretenden establecer sus credenciales ASG desde una posición más baja o desde un sector o país menos verde. En este sentido, los bonos ligados a la sostenibilidad son, en cierto modo, más inclusivos y variados.

Además, al igual que con los bonos verdes o sociales, las empresas informarán anualmente sobre el indicador de rentabilidad. Sin embargo, los inversores deben comprobar si los objetivos tienen relevancia actual y futura, así como un impacto duradero, y no se refieren únicamente a acciones de gestión pasadas.

Por otro lado, los KPI proporcionan objetivos claros y medibles e imponen costes financieros a la empresa si no se cumplen. Esto da a los inversores visibilidad y una base concreta para comprometerse con la empresa y pedirle cuentas. Sin embargo, si la empresa no alcanza el objetivo u objetivos de sostenibilidad, como el SLB está sujeto a una cláusula de incremento, el interés del bono aumenta. AdvertisementPor ende, hay quien sugiere que el fracaso de los KPI sería en realidad el mejor resultado para los inversores, ya que daría lugar a un cupón más alto, es decir, un mayor rendimiento. Pero, esta postura nos parece inadecuada. El incumplimiento de un KPI genera un riesgo para la reputación, además de privar a la empresa de cualquier beneficio derivado del cumplimiento del objetivo. Esto podría reflejarse en un precio de las acciones más débil o en mayores costes de financiación a futuro.

Como inversores sostenibles comprometidos, creemos que es fundamental alcanzar el objetivo en la fecha prevista o antes de ella. Si el objetivo se cumple o incluso la empresa mejora fundamentalmente, tiene varios beneficios: la reducción de costes por el uso de recursos, la alineación de las operaciones empresariales con temas globales a largo plazo, la contribución a la reducción del riesgo medioambiental o el desarrollo de infraestructuras sostenibles. En nuestra opinión, esta es la base de una sólida inversión a largo plazo.

Sectores destacados en el mercado de bonos ligados a la sostenibilidad

Los bonos ligados a la sostenibilidad tienen un amplio atractivo y brindan la posibilidad de emitir a todo tipo de empresas. Los minoristas Tesco, H&M y Ahold han emitido SLB con objetivos como la reducción de la intensidad de carbono y el aumento del reciclaje de materiales textiles y residuos alimentarios. Además, pueden ser especialmente útiles para los sectores en los que la sostenibilidad es un reto como, por ejemplo, el transporte marítimo.

Con todo ello, queremos destacar que la oferta de bonos SLB representa una pequeña proporción del mercado ASG en general, pero está creciendo rápidamente. Además, la diversidad y la ambición de los objetivos deberían mejorar a medida que los inversores negocien con las empresas y desarrollen una imagen más clara de las mejores prácticas.