Cómo generar alfa en deuda emergente

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Mirabaud AM

TRIBUNA de Daniel Moreno, responsable de Deuda de Mercados Emergentes, y gestor principal de carteras en Mirabaud Asset Management. Comentario patrocinado por Mirabaud AM.

Desde finales de los años 90, y a raíz de cambios fundamentales en las estructuras político-económicas, la transferencia de poder hacia los países emergentes ha sido realmente espectacular. En menos de 20 años, los países en vías de desarrollo han pasado de ser una parte insignificante a acaparar más del 50% del producto interior bruto (ajustado a precios) del planeta. Y esto es solo el principio. La consultora PWC publicó un análisis el año pasado en donde proyectan que, en 2050, las 7 grandes economías emergentes (E7) sumarán cerca del 50% del PIB mundial frente a solo un 20% de las 7 grandes economías desarrolladas (G7).

Por su parte, la consultora McKinsey pronostica que el consumo anual proveniente de países en vías de desarrollo pasará de 12 billones de dólares a más de 30 en 2025, lo que califica como la oportunidad de crecimiento más grande de la historia del capitalismo. De hecho, China e India, las dos mayores economías emergentes, están experimentando una aceleración 10 veces superior, con poblaciones 100 veces más grandes, que la experimentada por Reino Unido y Estados Unidos en la revolución industrial.

Los mercados de capitales, por supuesto, van a ser una parte fundamental del motor de desarrollo de este crecimiento, sobre todo por cuanto compete a la creación de crédito doméstico, tanto público como privado. Y es aquí donde el inversor de renta fija puede extraer un mayor rendimiento, apoyado por una estructura macroeconómica mucho más sana ya que la velocidad de la creación de deuda todavía es sensiblemente más baja que la del crecimiento económico, justo al revés que en los países desarrollados.

En cuanto a la gestión de cartera se refiere, los mercados de deuda emergentes no han sido inmunes a las políticas monetarias de los últimos 10 años por parte de los países desarrollados. Efectivamente, desde finales de 2008, el inversor está expuesto no solamente a una sensibilidad mucho más alta al tesoro estadounidense y al dólar, sino también a una mayor volatilidad y, sobre todo, a una menor liquidez. Todas estas deficiencias están amplificadas en los benchmark y en los ETF.

Debido a esta complejidad, y oportunidad, Mirabaud Asset Management decide lanzar el fondo Global Emerging Market Bond, especializado en deuda emergente, que invierte tanto en deuda soberana como en deuda corporativa. El objetivo de la estrategia es gestionar los riesgos inherentes de los mercados de deuda emergente para minimizar la volatilidad de la inversión y optimizar los retornos que están implícitos en esta clase de activo.  Esto lo conseguimos a través de una intensa diversificación geográfica y una selección de activos muy diferenciada con rendimientos más altos, baja duración y menor volatilidad. 

Esta forma de abordar esta clase de activo nos ha permitido generar alfa para aquellos clientes con exposición en deuda emergente que han confiado en nuestra gestión.