Cómo preparar las carteras para el boom de la renta fija china

Jaime Raga Noticia
Cedida por UBS.

TRIBUNA de Jaime Raga, responsable de Relación con Clientes, UBS Asset Management Iberia. Comentario patrocinado por UBS AM.

Es tentador dejarse llevar por la experiencia y asumir que la incertidumbre y la volatilidad han llegado para quedarse, esto es parte de la condición humana. No obstante, cuando analizamos cómo fue el pasado 2020, queda claro que el virus y los confinamientos hicieron más por afianzar las tendencias existentes que por invertirlas; una de ellas ha sido la solidez emergente, sobre todo impulsada por la recuperación económica.

En nuestra opinión, esta influencia positiva es un estímulo para las perspectivas del mercado mundial, en general, para los mercados emergentes y, concretamente, para China y su continua integración en los mercados financieros mundiales. Aunque las tensiones entre Estados Unidos y China han provocado algunos contratiempos, observamos una continua apertura de los mercados de capitales de China a los inversores extranjeros y el mercado de bonos de China se está incluyendo definitivamente en los principales índices mundiales. En conjunto, estos factores tienen un valor significativo para los inversores.

En primer lugar, los inversores nacionales buscan cada vez más invertir en activos financieros, lo que crea una enorme demanda de vehículos de inversión y nuevas oportunidades. En segundo lugar, estamos viendo una demanda mucho más fuerte de los inversores extranjeros por activos chinos.

Rentabilidades del 2,9% a cinco años

En cuanto a la renta fija, esperamos una rentabilidad anualizada del 2,9% en términos de CNY durante cinco años para los bonos del Gobierno chino a 10 años. Si observamos los siete principales mercados mundiales, nuestras rentabilidades anualizadas previstas a lo largo de cinco años para los bonos del Gobierno chino a 10 años con cobertura son superiores a los disponibles para los bonos locales en todos los mercados considerados. Además del atractivo ya mencionado de la deuda denominada en dólares a la luz de los diferenciales actuales, también favorecemos las divisas de los mercados emergentes, que tienen un potencial de subida superior al de otras inversiones procíclicas.

Durante los últimos 20 años, China ha mejorado su posición en todos los rankings hasta convertirse en una de las mayores economías del mundo y es probable que mantenga esa posición en los próximos años. Así que para quienes invierten para el día de mañana, conseguir un posicionamiento a través de una estrategia directa resulta una opción muy razonable. De esta forma el inversor no solo se preparará para el esperado ascenso de China a la cima, sino que disfrutará del beneficio potencial del recorrido hasta allí.

Al igual que ocurre con muchas lecciones de la vida, si el mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años, el segundo mejor momento es ahora. Lo mismo ocurre con la inversión en China.