El mercado del arte sucumbe ante el Blockchain: criptoarte

TRIBUNA de Juan Pedro Asencio, profesor de Finanzas en la Universidad Internacional de la Rioja UNIR.

El mercado de compra y venta de obras de arte y el acceso a casas como Christie’s o Sotheby’s han sido tradicionalmente restringido a unos pocos y considerado como una forma de inversión y conservación del patrimonio para personas con alto poder adquisitivo.

En estos últimos 15 años, han cambiado muchas cuestiones en cuanto a los mercados financieros y lo que conocíamos como instrumentos financieros clásicos, con la aparición de nuevos productos y competidores. El mercado del arte no hay sido ajeno a estos cambios; muchos de ellos ayudados por la tecnología y las plataformas web.

Entre ellos, podemos destacar la aparición de nuevas ferias de arte contemporáneo a nivel internacional, donde se venden obras de arte con un valor, en algunos casos, de difícil comprensión; la desintermediación en la venta de obras de arte, con aparición de casas de subastas online o markets, que han permitido democratizar el sector del arte, antes solamente reservado a unos pocos.

La venta de arte por Internet ha modificado este sector y ha provocado una transformación digital de sus principales protagonistas: casas de subastas, galerías y artistas. El año pasado, Christie’s abrió una puerta nueva cuando gestionó, mediante blockchain, la venta de parte de la colección de arte americano de Barney Ebsworth por un valor de 323 millones de dólares. Poco después, vendió una pintura generada por un algoritmo por 350.000 dólares, introduciendo la primera obra de arte creada por inteligencia artificial.

Nuevos cambios

La última transformación digital dentro del mercado del arte ha sido la aparición de la utilización de tecnología de cadena de bloques o blockchain para el almacenamiento y venta de obras de arte digitales, en lo que se han denominado Non Fungible Token o NFT, de forma abreviada. El interés por entender estos certificados de autenticidad de las obras digitales ha disparado las búsquedas en Google, superando incluso las relativas a blockchain.

NFTs son activos digitales basados en la misma tecnología de bloques usada para Ethereum, una de las criptomonedas más famosas y cuya tecnología se ha convertido en un estándar para la creación de tokens. Dichos activos digitales pueden conformar una amplia gama de activos tangibles o intangibles, desde cromos de béisbol, complementos para juegos online hasta obras de arte digital.

Para el caso de NFTs utilizados dentro de mercado del arte, estos tokens son generados a partir de la obra de arte digital, asignándole unas propiedades únicas como si fuera un certificado de titularidad y permitiendo la trazabilidad hasta el creador de esta. Es importante volver a destacar este concepto: si poseyésemos una copia de la obra de arte podríamos generar otro token con parecidas características, pero nunca sería el mismo al ser posible la trazabilidad de la obra hasta el autor de esta.

En cierto modo, sería parecido a un título de propiedad de un activo inmobiliario que estuviera inscrito el Registro de la Propiedad. Al título se le podría asignar un valor en cuanto seamos capaces demostrar que se trata del original. Aunque en el caso de un NFT, la obra de arte puede estar en manos de muchos, pero solo uno de ellos podría acreditar que es el tenedor de la propiedad real de esta obra.

Sin duda, se presume un concepto extraño, pero no más que cuando en Art Basel, en 2019, se vendió una obra con carácter perecedero realizada por Maurizio Cattelan, con el nombre de Comedian, por 120.000 dólares. Se trata de un plátano sujetado a la pared con cinta adhesiva y tuvo una inmensa repercusión mediática cuando, tras haberse vendido, un asistente a la exposición al pasar por donde se encontraba expuesta decidido quitarla de la pared y comerse el plátano ante la mirada atónita de los asistentes al evento. Afortunadamente, el certificado de titularidad de esta obra indicaba que el plátano podía ser sustituido por otro de la misma clase y, de esta forma, mantener la obra siempre viva.

Recientemente, la famosa casa de subastas Christie’s ha subastado una obra de arte a través de NFT con el nombre de Everydays: the first 5000 days, de un artista de sobrenombre Beeple, que ha sido vendida por un valor de 69 millones de dólares. Esta subasta ha sido la primera en ser realizada por la casa de subasta plenamente en NFT y aceptar como pago otra criptomoneda, Ethereum.

En los próximos meses, muy posiblemente, se escribirá y se hablará mucho sobre este nuevo mercado del arte basado en blockchain. Para aquel interesado en esta nueva forma de inversión y, como recomendación principal para evitar posibles fraudes, aconsejaría apoyarse en casas de subastas o entidades especializadas, que nos garanticen la veracidad de la obra y nos faciliten su posterior transmisión.