Debido a que temen el riesgo de deflación, los bancos centrales de los países desarrollados han optado, durante la mayor parte de estos últimos diez años, por una política monetaria muy acomodaticia. ¡Demasiado acomodaticia si lo miramos con retrospectiva! Pero este peligro no era patrimonio exclusivo de los países desarrollados. Las economías emergentes han mantenido igualmente sus tipos de interés mucho más bajos de lo que se justificaba por sus datos macroeconómicos. De hecho, los tipos de referencia en los países emergentes han sido excesivamente bajos (de manera sostenida) para hacer frente a la apreciación de su divisa, pero también porque buscaban crecimiento (como todo el mundo) al precio que fuese. Muchos de esos países emergentes han tenido los mismos síndromes que los países desarrollados: un fuerte crecimiento del crédito y la acumulación de desequilibrios financieros.
Los países emergentes: el síndrome de los países desarrollados

Foto cedida
Este es un artículo exclusivo para los usuarios registrados de FundsPeople. Si ya estás registrado, accede desde el botón Login. Si aún no tienes cuenta, te invitamos a registrarte y disfrutar de todo el universo que ofrece FundsPeople.