Microcrédito, una clase de activo con un fuerte valor social y profundamente ASG

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Cedida por Mikro Kapital.

TRIBUNA de Luca Pellegrini, vice president, International Institutional Investors, Mikro Kapital. Comentario patrocinado por Mikro Kapital.

Actualmente en el mundo hay más de 2.300 millones de personas no bancarizadas. Si recibieran un apoyo financiero adecuado, muchas podrían desarrollar sus propias iniciativas microempresariales y mejorar así tanto su propia posición socioeconómica como influir positivamente en el tejido social en el que viven. El microcrédito se basa precisamente en la confianza que se otorga a estas personas, que se encuentran fuera del radar de las grandes entidades de crédito, estimulando el crecimiento de las pequeñas empresas y aumentando el bienestar de sus propietarios. Se trata de una peculiaridad que hace que sea muy significativo en ámbito social, especialmente en economías emergentes, como las de los países que se encuentran a lo largo de la Ruta de la Seda.

Invertir en microcréditos no es solo una opción con un fuerte valor social. En los últimos tiempos, el tema ha entrado de lleno en el ámbito de las inversiones alternativas. Y con razón. De hecho, según las estimaciones, registrará un crecimiento de más de 196.000 millones de dólares en 2025.

Pero hay más. Para los inversores, el microcrédito puede representar el clásico elemento por incluir en una cartera que responda a tres factores esenciales: diversificación, impacto social y descorrelación con los mercados financieros tradicionales. Vincenzo Trani, presidente y fundador de Mikro Kapital, lleva más de diez años dedicado al microcrédito: «Mi experiencia comenzó en las oficinas del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, donde me encargué del proyecto de microcréditos en Rusia y en la zona de la antigua Unión Soviética».

Mikro Kapital se fundó en 2008 sobre la base de esta sólida experiencia y se dedica a proporcionar financiación a las pequeñas empresas de los mercados emergentes a lo largo de la Ruta de la Seda, recaudando fondos de inversores institucionales y profesionales a través de la emisión de bonos por parte de sus fondos de titulización de Luxemburgo, Mikro Funds y Alternative.

Luca Pellegrini, vicepresidente de International Institutional Investors, explica: «Los dos fondos de titulización luxemburgueses emiten bonos e invierten directamente en nuestra cartera de instituciones de microfinanciación, una amplia red capilar que cuenta con más de 120 oficinas locales con unos 1600 empleados, que conceden préstamos a pequeñas empresas locales. Esto permite realizar un seguimiento directo, continuo y en profundidad tanto durante el análisis inicial de la solicitud de préstamo como posteriormente durante el período de reembolso del propio préstamo, protegiendo así la inversión. Los bonos emitidos por los dos fondos de titulización luxemburgueses tienen diferentes vencimientos (11, 24, 36, 60 y 120 meses) y ofrecen a los inversores un cupón trimestral constante, un rendimiento anual de hasta el 9,5 % en euros, con una tasa de incumplimiento de los préstamos subyacentes históricamente inferior al 1 %».

«La presencia local de las instituciones de microfinanciación de nuestra cartera nos permite evaluar sobre el terreno el negocio del pequeño empresario que necesita capital. La decisión de conceder los préstamos la toma un comité local y central. De este modo, los analistas conocen de primera mano el negocio de los artesanos, los pequeños comerciantes o los agricultores que solicitan financiación en condiciones que no podrían conseguir en otros lugares», afirma el directivo.

Hoy en día, los inversores, gracias también a la concienciación y al sentido de la responsabilidad que se han extendido durante la pandemia, quieren ser conscientes del impacto social y económico de sus inversiones. Los bonos de Mikro Kapital permiten al inversor exponerse en una clase de activos desvinculada de los mercados financieros tradicionales y caracterizada históricamente por una volatilidad muy baja (una media del 0,61 % anual), asegurando además unos activos subyacentes diversificados tanto geográficamente como en términos de sectores financiados (agroindustria, logística alimentaria y no alimentaria, artesanos, etc.), y la posibilidad de operar realmente en un entorno de inversión de impacto gracias a la completa mensurabilidad de los aspectos sociales y medioambientales. El microcrédito y su actividad principal de negocio son puramente ASG.