Por qué complementar mi cartera con venture capital

GONZALO TRADACETE, CEO DE FARADAY
Firma: Nacho Martín

COLABORACIÓN escrita por Gonzalo Tradacete Gallart, CFA, miembro del Comité de Alternativos de CFA Society Spain en el marco de Visión de Fondo de un Profesional CFA.

El crecimiento sostenido de la inversión en Venture Capital por inversores privados e institucionales y de grandes corporaciones ha ido creciendo desde 2008. Tras la crisis financiera de 2007-08, se estableció un entorno de estabilidad, bajos tipos de interés y financiación barata, al mismo tiempo que eclosionaron los ecosistemas de emprendimiento tecnológico e innovador a nivel global. Cada vez sonaban más casos de éxito de emprendedores que muy rápidamente eran capaces de crear mucho valor… y de proporcionar enormes rentabilidades para sus inversores en fases tempranas. Así, toda una industria de gestores de fondos especializados en esta nueva clase de activo se ha desarrollado en Europa y España en apenas 15 años.

Pese a que las condiciones macroeconómicas han cambiado, con una fuerte incertidumbre geopolítica, una alta inflación y subidas de tipos de interés, los principales argumentos a favor de invertir de manera inteligente una porción de la cartera en Venture Capital siguen sin debilitarse. Preguntémonos por qué:

Diversificación de la cartera

Los fondos de Venture Capital adquieren participaciones empresariales en Startups no cotizadas en una fase temprana, y sus valoraciones no dependen de la percepción de los mercados si no de transacciones reales y de su crecimiento y evolución como empresa. Por ello, la correlación con otros activos tradicionales como la renta variable, renta fija o inmobiliario es ínfima. Algunas Startups se verán por supuesto afectadas por shocks exógenos que afecten a los mercados, pero un buen gestor de inversiones diversifica la cartera de Startups invertidas teniendo esto en cuenta, y el reducido tamaño y trayectoria de las Startups les permiten pivotar sus modelos de negocio con mucha mayor velocidad que las grandes corporaciones frente a imprevistos.

Así, incorporar Venture Capital en una cartera diversificada un 5-10%, en función del perfil inversor, puede reducir el riesgo global de la cartera.

Anticíclico

Las inversiones en Venture Capital son, ante todo, inversiones a largo plazo. Hay que tener paciencia: se invierte entre el segundo y quinto año de la vida de una empresa con la esperanza de poder vender la participación pasados 6 a 10 años de la primera inversión. Ese suele ser el tiempo que requiere una empresa (de las que van bien y rápido) para pasar de facturaciones pequeñas (<50-100k al mes) a superar varias decenas de millones y con EBITDAs abultados. Por ello, la mayoría de los fondos de Venture Capital tienen normalmente una duración entre 7 y 10 años, en la que suelen atravesar varios ciclos económicos.

Un buen gestor de inversiones va a intentar aprovechar los ciclos bajistas para invertir barato y los ciclos alcistas para vender las empresas al mejor precio. En la inversión los ciclos tienen un impacto menor (salvo para los que invierten en fases más avanzadas de la vida de la Startup) ya que siguen siendo empresas muy pequeñas y la apuesta está en su capacidad de rápida creación de valor y no en invertir barato respecto al precio actual de mercado. En la desinversión futura los ciclos tienen mayor relevancia, ya que los adquirentes de la Startup dependen de su propia situación financiera y de su capacidad y coste de financiar las operaciones, sobre todo para las transacciones de mayor envergadura. Aquí, el buen gestor de inversiones sabrá comunicar a fundadores e inversores en una empresa muy exitosa la idoneidad de esperar a un ciclo alcista antes de iniciar un proceso de venta.

Maximización Rentabilidad Esperada

La creación empresarial es la actividad humana que mayor riqueza seguirá generando en nuestra Sociedad. Esta capacidad y ambición tan humanas, unidas al aprendizaje, innovación, herramientas, metodologías, mucha tecnología y capital, a veces resultan en compañías que alcanzan una envergadura considerable de negocio y valoraciones abultadas en un muy corto espacio de tiempo. Por supuesto se tienen que dar muchas condiciones, pero en ocasiones es posible multiplicar por más de 50X o 100X las inversiones iniciales en algunas Startups de éxito. La mayoría de los fondos de Venture Capital tienen como objetivo brindar retornos a sus inversores que oscilen en torno al 20-25% (TIR).

El Venture Capital se posiciona como la clase de activo de inversión de la Economía Real con la mayor rentabilidad esperada a largo plazo. Su baja correlación con otros activos en una cartera diversificada amplía nuestra "frontera de eficiencia" según la Modern Portfolio Theory de Markowitz. En otras palabras, al incorporar este activo en nuestra cartera global de inversiones, conseguimos una mayor rentabilidad esperada con un nivel de riesgo igual o menor… lo que aporta valor a nuestra cartera.

Afinidad Espíritu Empresarial

Más allá de todas las teorías y aspectos técnicos que debemos tener en cuenta como inversores, recordemos que estamos invirtiendo en Startups de reciente creación, con grandes retos por delante. Cuando invertimos en Venture Capital invertimos en fundadores valientes y convencidos de su aportación a sus clientes y a la Sociedad, ilusionados por superar esos retos y probar su valía como empresa y como fundadores. Esta ilusión es contagiosa, y el buen gestor de inversiones hará lo posible por facilitar los encuentros entre los fundadores e inversores, algunos de ellos pudiendo en muchas ocasiones echar un cable en las fases iniciales. De hecho, muchos inversores en Venture Capital tienen un perfil de empresario exitoso.

Hoy en día es posible elegir fondos de Venture Capital en función de diversas temáticas, como sectores específicos (Fintech, Healthtech, Agrotech, etc.), de impacto medioambiental, de impacto social, o de fomento del emprendimiento femenino, entre otras. Esto permite al inversor apoyar el tipo de actividad/comportamiento que desea fomentar, pero no hay que confundirlo con donaciones. El buen gestor de inversiones buscará sin embargo minimizar las limitaciones en su política de inversiones, ya que podrían reducir su rentabilidad esperada al no poder invertir en proyectos muy atractivos que no la respeten.

Con todo, el Venture Capital es un activo que, tras su reciente desembarco en Europa y en nuestro país, ha llegado para quedarse. Poco a poco la legislación va adecuándose a esta realidad y permitiendo que inversores de menor envergadura puedan acceder a este tipo de activo a través de gestores profesionales, lo que podría ser un factor decisivo en la incorporación del Venture Capital en la cartera del pequeño inversor. Buenas noticias para todos, ya que aparte de su perfil de rentabilidad/riesgo, es un activo que potencia la creación de valor y riqueza en nuestra Sociedad.