El escenario macroeconómico y geopolítico actual sigue siendo incierto y presenta múltiples frentes abiertos. En Europa, Francia continúa sumida en la inestabilidad política, con siete primeros ministros bajo el mandato de Macron; Alemania retrasa su expansión fiscal y Reino Unido encara unos presupuestos marcados por la tensión política. Al otro lado del Atlántico, EE.UU. añade más ruido con nuevos aranceles, que podrían recaudar hasta 500.000 millones de dólares anuales, a la espera de que el Tribunal Supremo decida en noviembre su legalidad.
En medio de este entorno volátil, la gestora española Panza Capital se mantiene fiel a su enfoque: invertir en compañías prudentes, con balances sólidos y valoraciones atractivas, alejándose de los sectores más sobrecalentados. "Estamos ante un mercado tan segmentado como en la burbuja de Internet", expresa Beltrán de la Lastra, presidente y director de inversiones de la entidad. "Hay áreas del mercado eufóricas, como tecnología, bancos o defensa, con valoraciones muy exigentes, y otras templadas o frías, como autos, químicas o construcción, donde encontramos valoraciones muy atractivas".
De la macro al terreno micro: la oportunidad en lo olvidado
Panza Capital defiende que el verdadero valor está en la micro, no en los titulares macroeconómicos. "La macro condiciona, pero no determina. Lo que marca la rentabilidad de nuestras carteras es la realidad de las empresas", subraya De la Lastra.
Entre los ejemplos que cita, destaca la constructora británica Morgan Sindall que, pese al mal momento del sector, ha mejorado tres veces sus previsiones de beneficios en un año. También Trigano, empresa europea de autocaravanas, que ha generado 1.500 millones de euros en seis años, con un balance saneado y cotizando a siete veces beneficios. "Son negocios que ganan dinero en un entorno difícil y cotizan baratos porque el mercado descuenta riesgos geopolíticos", explica.
La gestora también ha incorporado este trimestre Renishaw, compañía británica de medición industrial fundada por ingenieros de Rolls Royce, valorada por su innovación tecnológica, prudencia financiera y márgenes del 20%. "Representa a la perfección el tipo de empresa industrial europea de calidad que hoy puedes comprar a precios muy atractivos", señala el experto.
Rotación en cartera: fuera bancos y defensa
Durante el verano, Panza completó una rotación significativa en carteras. Como indica De la Lastra, la gestora salió totalmente del sector bancario, donde estaba presente en nombres como Unicredit, Commerzbank y SEB, tras la fuerte revalorización del sector. "A los 15 euros Unicredit descontaba dudas sobre su capital; a 64 euros descuenta un escenario perfecto, con márgenes en máximos y morosidad en mínimos. De ahí solo puede ir hacia abajo", razona el profesional.
El mismo criterio ha guiado a la reducción casi total en defensa, tras varios trimestres de revalorizaciones. La única excepción es Badcock, donde aún ven valor por el descuento y opcionalidad en contratos futuros. El capital liberado se ha destinado a reforzar posiciones en CIE Automotive y Trigano, y a construir la nueva posición en Reinshaw. "Hemos pasado de sectores eufóricos a compañías con valorizaciones razonables, prudentes y generadoras de caja. Son negocios que quizá no estén de moda, pero sí bien gestionados y con balances sólidos", subraya el gestor.
