Philip Kalus (Accelerando Associates): “Los 6.000 millones que Allianz Global Investors tendrá que pagar es una suma muy importante. Necesitará muchos años para recuperarla”

Philip Kalus (Accelerando Associates): “Los 6.000 millones que Allianz Global Investors tendrá que pagar es una suma muy importante. Necesitará muchos años para recuperarlo”, Philip Kalus (Accelerando Associates): “Los 6.000 millones que Allianz Global Investors tendrá que pagar es una suma muy importante. Necesitará muchos años para recuperarla”
Foto: Cedida por Accelerando Associates.

En un fallo histórico y probablemente el más grave en la historia de la gestión de activos, las autoridades americanas acusaron a Allianz Global Investors Estados Unidos y a tres gestores senior de la firma, ahora despedidos, de fraude en relación con las estrategias Structured Alpha. La magnitud del caso la expresó Damian Williams, fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, cuando en una conferencia de prensa dijo que se trata de “uno de los juicios corporativos más importantes de la historia”. Pero… ¿qué ha pasado y qué puede significar para Allianz Global Investors? Se lo hemos preguntado a Philip Kalus, consejero delegado de Accelerando Associates.

La gestora se declaró culpable de “fraude masivo” (en palabras de la autoridad). Acordó pagar más de 1.000 millones de dólares para resolver los cargos que le imputaba la SEC y, junto con su matriz Allianz, más de 5.000 millones en compensación a las víctimas, predominantemente fondos de pensiones estadounidenses. El presidente del organismo regulador, Gary Gensler, declaró que “Allianz Global Investors admitió haber defraudado a los inversores durante varios años, ocultando pérdidas y riesgos a la baja de una estrategia compleja y no implementando controles de riesgo clave”.

El Departamento de Justicia detectó brechas y debilidades importantes en los controles. No encontraron evidencias de que alguien fuera del equipo de los Structured Alpha fuera conocedor del delito. Los errores de control detectados por las autoridades americanas únicamente se han circunscrito a la supervisión de estos productos específicos.

La opinión del consultor

“Estos hallazgos son extremadamente serios. Y han resultado en una condena notablemente dura”, comenta a FundsPeople Philip Kalus. Tal y como explica el máximo responsable de esta consultora especializada en la industria de gestión de activos, “Allianz Global Investors es una gestora muy rentable. Pero 6.000 millones es una cantidad de dinero muy importante. Necesitará muchos años de ganancias para recuperarlo. Los amargos recortes presupuestarios parecen inevitables, lo que no solo afectará a los planes de crecimiento y desarrollo estratégico, sino que, en última instancia, también puede afectar a la motivación de su personal”.

Kalus recuerda que, además de pagar esos 6.000 millones, a Allianz Global Investors también se le prohibió gestionar fondos de inversión y de pensiones en EE.UU. durante 10 años. En consecuencia, y para buscar una salida, la entidad traspasó sus 120.000 millones que gestionaba a Voya Investment Management. A cambio, Allianz Global Investors adquirirá una participación del 24% en la empresa. Algunos de los equipos de inversión de la gestora alemana se trasladarán a Voya, incluidos los equipos de Income & Growth, renta variable fundamental y colocaciones privadas de Allianz Global Investors.

¿Daños limitados?

Allianz Global Investors y su matriz, Allianz, creen que los daños a largo plazo de la debacle de los Structured Alpha serán limitados. Argumentan que el escándalo se limita a las acciones criminales de tres gestores de fondos. Kalus no está seguro de esto.

“Allianz Global Investors es, sin ninguna duda, un jugador poderoso en el negocio de la gestión de activos. Tiene algunas de las historias de éxito más notables de la industria. Y ventas netas estelares de fondos UCITS en los últimos años. Sin embargo, las reacciones iniciales de la gestora cuando la SEC inició las investigaciones, negando las acusaciones y afirmando que la premisa en la que se sustentaba la demanda era simplemente incorrecta y carecía de fundamento, quedó atrapada en muchas cabezas del lado comprador. La credibilidad requiere apertura y honestidad. Es un requisito previo, en particular cuando las cosas van mal”, considera.

Desde la gestora aseguran que solo se percataron de que se habían cometido irregularidades en el segundo trimestre de 2021, cuando Stephen Bond-Nelson cambió su versión en el segundo día que fue interrogado por la SEC. Hasta entonces creían que todo se explicaba por el mal comportamiento de las estrategias. Una vez que se enteraron del fraude, desde la entidad buscaron llegar a un acuerdo justo con los clientes afectados, con el apoyo de su matriz y accionista, Allianz.

“Cooperamos con las autoridades de EE.UU. a lo largo de sus investigaciones. Pusimos a su disposición más de cinco millones de páginas de documentación en primera instancia antes de que conociéramos el alcance de la irregularidad, y luego casi 17.000 horas de análisis forense externo para ayudar a establecer el alcance de la misma”, subrayan.

Impacto reputacional

Los tres gestores de los Structured Alpha, Gregoire Tournant, Trevor Taylor y Stephen Bond-Nelson, han sido acusados ​​de fraude. Tournant niega los cargos, mientras que Taylor y Bond-Nelson se han declarado culpables y están cooperando con las autoridades. Pero, en opinión de Kalus, esta salida puede que no sea suficiente para conservar la confianza de muchos grandes custodios, consultores e inversores institucionales, ya que "plantea serios interrogantes sobre el control de riesgos y de cumplimiento normativo de Allianz Global Investors. De hecho, las presentaciones legales de la SEC y el Departamento de Justicia de EE.UU. muestran que se perdieron oportunidades para detectar la mala conducta”.

En este contexto, los reguladores estadounidenses también apuntaron hacia una cultura de incentivos inapropiada. Los gestores de los Structured Alpha cobraron 110 millones de dólares en bonus entre 2016 y 2020. “Ante este nivel de remuneración, la falta de control pesa aún más y la rigurosa negación inicial ciertamente deja un sabor agrio”, opina el experto.

Lo sucedido vuelve a alimentar los rumores y las especulaciones que esporádicamente surgen sobre la participación de Allianz Global Investors en una hipotética operación corporativa. “El liderazgo de la gestora, su futuro y la voluntad de Allianz de deshacerse de la gestora se están calentando nuevamente, con la diferencia de que, esta vez, el precio será mucho más atractivo para el comprador”, concluye Kalus.