Primeras reacciones de los mercados a la decisión del Reino Unido de abandonar la UE

uk
Rareclass, Flickr, Creative Commons

Por primera vez en la historia, un país miembro de la UE abandonará el club comunitario. La decisión del Reino Unido sienta un precedente que abre muchos interrogantes y un periodo de incertidumbre que los expertos prevén largo. Los inversores lo saben y deshacen posiciones. A esta hora, el impacto en los mercados está siendo muy significativo. La libra se ha desplomado a su nivel más bajo desde 1985. Ha pasado en las últimas horas de cotizar a 1,50 dólares a hacerlo a 1,34, lo que supone una abrupta caída de más del 10%. “Evidentemente, el mayor impacto lo va a sufrir la economía de Reino Unido, que a corto plazo experimentará una desaceleración del crecimiento y mucha incertidumbre durante los próximos dos –tres años. No en vano, va a ser más complicado hacer negocios, contratar personal e invertir en Reino Unido. Y no hay que olvidar que el crecimiento de la economía británica está muy relacionado con la inversión en deuda soberana. Necesita inversión extranjera y si no lo consigue, el crecimiento del PIB se verá lastrado. Para la economía real de la Eurozona el impacto será menor, porque Reino Unido no es su principal socio comercial, aunque evidentemente se resentirá”, subraya Adrien Pichoud, economista jefe de SYZ Asset Management.

Pero Europa también se verá afectada por lo que significa la salida de un estado miembro de la Unión para el futuro del proyecto comunitario. Lo evidencia la caída de más del 3% registrada por el euro frente al yen japonés y los desplomes que están registrando las bolsas europeas. Tras el batacazo del 8% de la Bolsa de Tokio, el Eurostoxx 50 sufre pérdidas del 8%, con Frankfurt cayendo un 8%, París un 10% y el Ibex 35 un 12%, registrando la mayor caída de su historia. Sin embargo, el mercado británico es a donde se están dirigiendo todas las miradas. El FTSE 100 está perdiendo un 7%, con el sector financiero como uno de los que se están viendo más perjudicados. Aunque resulta complicado anticipar cuáles serán todas las aristas del impacto real sobre el sector, parece claro que –tal y como habían venido adelantando en Fidelity– el menor crecimiento económico del Reino Unido se traducirá en mayores deterioros contables y provisiones por pérdidas para las entidades financieras, ya que es previsible que el paro aumente y los precios de la vivienda desciendan. Pero, al final, este efecto podría variar en función de cuál sea la respuesta de los bancos centrales.

Mondher Bettaieb, director de crédito corporativo en Vontobel AM, se muestra convencido de que tanto el Banco de Inglaterra como el Banco Central Europeo se mantendrán atentos en las próximas horas, proporcionando liquidez adicional ilimitada a los bancos en caso de que así lo requieran: ventana de liquidez abierta por parte del Banco de Inglaterra y operaciones TLRO-II. “Los bancos centrales, incluyendo la autoridad monetaria británica, también están preparados para defenderse contra cualquier fuga de capitales de la libra esterlina, así como de una situación de iliquidez en los mercados, mediante la intensificación de sus medidas de flexibilización cuantitativa”. El gestor ve poco factible que, tras el resultado, la UE vaya a permanecer igual. “Es probable que las naciones de la UE más grandes y más poderosas en términos económicos vayan a responder positivamente a este evento con el objetivo de hacer de la UE un bloque más integrado y más fuerte”, afirma. Pero, por ahora, hay poca visibilidad sobre el futuro. “En este punto, hay muchos interrogantes. La decisión de los británicos abre un periodo de incertidumrbe tanto para Reino Unido como para Europa, que a corto plazo se reflejará en unos mercados más volátiles”, señalan Philippe Ithurbide, director global de análisis de Amundi, y Didier Borowski, responsable macro de la firma.

Los estatutos de la UE apuntan a que el proceso de divorcio podría durar hasta dos años, pero se desconoce cómo de tormentoso pueda ser y los efectos colaterales que pueda tener. En cada país los efectos pueden ser distintos. “En Reino Unido no se puede descartar una entrada de su economía en recesión”, indica Jim Leaviss, responsable de renta fija minorista en M&G Investments. Además de los efectos económicos ya mencionados, en Reino Unido, el primer ministro, David Cameron, ha anunciado su dimisión y la convocatoria de elecciones, lo que abre un nuevo periodo de incertidumbre. En el caso de España podría afectar al mercado inmobiliario, el turismo y los flujos migratorios, además del nuevo rol que ejercería el país en la UE. Lo que pocos dudan es de que las caídas en los mercados a corto plazo serán pronunciadas. “Esperamos una mayor presión en la libra frente al dólar, mientras que el euro se prevé que se mantenga débil. El risk off podría conducir tanto al mercado de renta variable británico como al resto a niveles más bajos”, afirma Stefan Kreuzkamp, director de inversiones de Deutsche AM. El consenso de analistas y gestores estiman que estas podrían ser de entre el 10% y el 15%.

Comportamiento de la renta fija

Por ello, los inversores buscan un lugar donde guarecerse. En estas primeras horas lo hacen en el dólar, que rebota por su condición de activo refugio, y en el oro, cuyo precio aumentaba un 4%, hasta el entorno de los 1.300 dólares por onza. En lo que va de año su valor ha subido un 20%. También buscan refugio en el bono del Tesoro de EE.UU, que cae 33 puntos básicos (hasta el 1,4%) y el bund alemán, cuyo precio sigue subiendo y la rentabilidad bajando. En estos momentos, la rentabilidad del bono alemán a 10 años es del -0,08%. Al mismo tiempo, la tir de los bonos periféricos está subiendo. La del bono español a 10 años es del 1,62%, por lo que la prima de riesgo entre España y Alemania alcanza actualmente los 170 puntos básicos. A medida que crece el miedo a la ruptura de la UE, la deuda española e italiana se está comportando peor, con un ensanchamiento de 30 puntos básicos en el día de hoy. Los perdedores en el mercado de bonos están siendo los activos vistos como de mayor riesgo.

Según observa Jim Leaviss, la totalidad del precio de los bonos emergentes están más bajos. La deuda turca en dólares ha cedido dos puntos; la sudafricana, tres y la húngara, seis. El mercado de deuda de alto rendimiento mostró una debilidad extrema en un primer momento y puntualmente el índice Crossover se llegó a ampliar en 120 puntos básicos, para posteriormente recuperar algo de terreno y situarse actualmente en 80 puntos básicos. La deuda bancaria también lo está haciendo peor, incluso en los países core. Los spreads de la deuda bancaria senior se ha ampliado en 50 puntos básicos y la subordinada en 100. En general, los diferenciales de la deuda corporativa suben entre 20 y 80 puntos básicos. En opinión de Leaviss, "los mercados de crédito están descontando un nivel de defaults más elevado que el que ellos estiman y los movimientos de hoy hace que el activo te sobrecompense por el riesgo asumido". 

El problema es la falta de confianza existente. "El batacazo a la confianza conllevará un episodio de aversión del riesgo a nivel mundial, con los activos estadounidenses superando a los europeos. En ausencia de un compromiso político sólido en estos próximos días, un prolongado periodo de incertidumbre en cuanto al futuro de la construcción europea incrementará la prima de riesgo de los activos europeos. Dentro de los mercados europeos, la revisión de las primas de riesgo podría llevar a una mayor diferenciación entre el norte y el sur de Europa, con intereses que una vez más serán divergentes", augura el equipo de Estrategia de Inversión de Lombard Odier.

Aún a pesar de la tendencia que están mostrando los mercados, algunos expertos no esperan un desastre en los mercados. "Aunque la salida del país de la UE se traduce en más recorrido bajista, no esperamos un escenario catastrofista y los fuertes descensos aumentarán las oportunidades de inversión", indica Paras Anand, responsable de renta variable europea de Fidelity. En un sentido muy similar se pronuncian en BlackRock, entidad que prevé "ventas masivas en los activos de riesgo a nivel mundial que generarán oportunidades de compra". El consejo a los inversores de Rory Bateman, responsable de renta variable europea en Schroders, no sobrerreacionar a la volatilidad actual.