¿Puede tener la reunión del G7 algún impacto en los mercados?

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Firma: Martijn Baudoin, (Unsplash)

Este fin de semana ha concluido la reunión del G7 con no pocas fotos de la reunión e igual de pocos compromisos. Por ejemplo, según explica Stephanie Kelly, responsable del Instituto de Análisis de Aberdeen Standard Investment, «aparte del compromiso de suministrar mil millones de vacunas a los países en desarrollo, aunque la mayor parte no llegarán hasta 2022. En el comunicado no se asumió ningún compromiso importante sobre el clima, la cooperación económica, la COVID-19 o China».

Sin embargo hay dos conclusiones claras que se pueden extraer de esta reunión de los líderes de las principales economías del mundo. La primera es la divergencia que existe entre la Unión Europea y el Reino Unido tras el Brexit que concentra ahora titulares entorno a la llamada crisis de las salchichas y la segunda es el primer acuerdo que se ha alcanzado hacia una homogeneización en el impuesto de sociedades, establecido en el 15% como mínimo, pensado sobre todo para las grandes multinacionales con la mirada puesta sobre todo en las tecnológicas. «Las propuestas tienen implicaciones muy significativas. Si bien un impuesto de sociedades mínimo mundial del 15% logrará gravar al menos parte de los beneficios generados en los países en los que venden las multinacionales, también podría suponer un cambio radical», afirman desde DWS.  

El impuesto del 15%, un hito

En concreto, según explican en la gestora en los últimos años «la digitalización ha permitido localizar intangibles (como patentes, logos o algoritmos) en jurisdicciones más ventajosas fiscalmente, a pesar de que la mayoría de los empleados, las máquinas y los departamentos de investigación se ubican en jurisdicciones con impuestos más altos». Y considera que las nuevas normas dificultarán este tipo de elusión fiscal, al tiempo que dejarán margen suficiente para que los países más pequeños puedan fomentar la inversión extranjera directa mediante la aplicación de ventajas fiscales.

Lo resume muy bien Gilles Möec, economista jefe de Axa IM: «El G7 ha llegado a un acuerdo sobre el impuesto de sociedades a nivel mundial. Los dos pilares del planteamiento de la OCDE quedan, por tanto, refrendados: habrá espacio para la imposición local de los beneficios en el punto de consumo, además de un tipo impositivo mínimo en todas partes«, señala el experto.

La pregunta es si este acuerdo puede o no tener impacto en los mercados. A corto plazo parece que no pero otra cosa es a largo plazo ya que habrá claramente economías que se verán beneficiadas y otras no tanto. “ “En primer lugar, se necesitará tiempo para acordar los detalles. En segundo lugar, su aplicación será compleja y prolongada. Desde el punto de vista político, pueden ocurrir muchas cosas en pocos años”, afirma Yves Bonzon, CIO del banco privado suizo Julius Baer.

Qué economías ganan y cuales pierden

No obstante, desde Euler Hermes y Allianz Research, han elaborado un informe en el que identifican qué economías pueden salir beneficiadas de este acuerdo histórico alcanzado por el G7. Para ello han analizado el potencial de crecimiento de 16 economías desde el primer trimestre de 1993 y el cuarto de 2020 en función del crecimiento de la productividad, de la población activa, el porcentaje de importaciones sobre la economía, el porcentaje de inversión y deuda públicas sobre el PIB y el porcentaje de los impuestos corporativos sobre el PIB. Concluyen que países como Polonia, España o China estarían en el grupo de grandes beneficiados mientras que Irlanda, Brasil y Hungría se situarían a la cola.