Qué impacto tendrá la alta tasa de ahorro en la recuperación económica

Dinero
Kenteegardin, Flickr, Creative Commons

El confinamiento inicial y las restricciones posteriores que ha impuesto la pandemia del coronavirus han supuesto un recorte sin precedentes al gasto de las familias y ha disparado el ahorro a tasas no vistas en décadas. Solo en España, según los datos del INE, la tasa de ahorro de las familias fue del 15% en el tercer trimestre de 2020, la mitad del 31% y récord histórico que se registró en el trimestre anterior. Una cifra que sin embargo, sigue siendo muy diferente al 4,9% de 2018 y 2019. 

Similares tasas se vieron en el conjunto de la zona euro. En el tercer trimestre de 2020, según los datos de Eurostat, fue del 17%, mientras que en EE.UU, se calcula que en 2020 se ahorraron 1,6 billones de dólares más que en 2019.

Hasta ahora esta excesiva tasa de ahorro es una de la consecuencias que están detrás de las malas cifras económicas que se vieron en 2020 en la gran mayoría de países pero la situación puede darse la vuelta de una manera radical a medida que se levanten restricciones, aumente la población inmunizada gracias a las vacunas y se recupere, al menos en parte, la vieja normalidad. «La demanda reprimida de los consumidores y las inversiones podría contribuir al auge de la actividad económica en la segunda mitad del año«, afirma Chris Iggo, director de Inversiones de renta fija de Axa IM.

De hecho, tal como apunta Yvez Bonzon, CIO de Julius Baer, cuando la economía se reabra, algunos de los ahorros que los hogares han acumulado involuntariamente finalmente se gastarán  y eso «desencadenará un breve auge del consumo impulsado por los servicios».

¿Hay ganas de gastar parte del ahorro?

«La estructura del consumo de los hogares en EE.UU se vio completamente alterada el año pasado. El gasto en bienes (40% del total) ha aumentado un 7,2% en un año, mientras que el gasto en servicios ha disminuido un 6,8%. La tasa de ahorro se mantiene por encima del nivel anterior a la pandemia, lo que debería facilitar una recuperación del gasto en servicios cuando la situación sanitaria se haya estabilizado«, confirma Bruno Cavalier, economista jefe de ODDO BHF AM. Y continúa: «Lo que los hogares harán con este ahorro forzoso cuando se levanten las restricciones dependerá de su situación económica».

De momento, la Encuesta que realiza la Fed sobre expectativas del consumidor muestra un repunte en comparación con meses anteriores.  «Ante el aumento de ese ahorro inesperado, una media del 36,3% se utilizaría para pagar la deuda, el 44,5% se ahorraría o invertiría, y el 19,3% se gastaría o donaría«, afirma la encuesta.

Ese porcentaje del ahorro forzoso que se gastará es, según explican Chris Buchbinder , Todd Saligman y Lisa Thompson, gestores de Capital Group uno de los catalizadores de la recuperación del mercado estadounidense. Al fin y al cabo hay que tener en cuenta que el consumo sigue suponiendo la mayor parte del PIB de la primera economía del mundo, cuna del modelo consumista.

Sin embargo, tal y como avisan desde MFS Investment Managers, de momento ese excedente de ahorro no está llegando a la economía. «En vez de crear un estímulo, las ayudas funcionan más bien como un parche y como una manera de sanear los balances de los hogares a medio plazo. Esto no es malo, pero no impulsa necesariamente la economía a corto plazo», afirman. Otra cosa es que la situación se revierta a medida que se va ganando más certeza en torno a la evolución del coronavirus.

Los más favorecidos

En ese caso, por sectores, Lisa Thomson opina que uno de los grandes beneficiados será el del turismo. «El sector del turismo se recuperará tarde o temprano, y creo que ocurrirá relativamente pronto. La gente tiene ganas de salir de vacaciones o, simplemente, de hacer cosas fuera de casa. Ahora bien, la cuestión es si la recuperación podrá mantenerse en el tiempo, y, para ello, no queda otra que esperar a los resultados de las campañas de vacunación, entre otros factores».

Además, recuerda que esta crisis no es comparable a la Gran Recesión de 2008 ya que cuenta con una pata en forma políticas fiscales que supone un gran apoyo para la economía y para los consumidores. «Hoy en día, las políticas fiscales y monetarias son más flexibles, el sistema bancario hace gala de una gran fortaleza y las tasas de ahorro personal son elevadas, por lo que, en conjunto, pueden favorecer un marcado repunte de la demanda».

Por su parte Todd Saligman, subraya dos subsectores dentro del turismo que tienen grandes papeletas para salir muy favorecidos: las aerolíneas y las navieras de cruceros. «Los medios han retratado muy negativamente a este sector, pero los consumidores siguen reservando pasajes para fechas venideras de 2021 a precios superiores a los de 2019. Eso nos da una imagen bastante clara de la demanda», afirma. Y recuerda que en China, que casi ha conseguido controlar al virus, la economía ha repuntado y el transporte aéreo interno ronda niveles prepandémicos.