Reflexiones de la banca privada española en 2021: el turno de Luis Sánchez Lamadrid (Pictet WM) y Pablo Torralba (Edmond de Rothschild)

Reflexiones de la banca privada española en 2021: el turno de Luis Sánchez Lamadrid (Pictet WM) y Pablo Torralba (Edmond de Rothschild), Reflexiones de la banca privada española en 2021: el turno de Luis Sánchez Lamadrid (Pictet WM) y Pablo Torralba (Edmond de Rothschild)
Luis Sanchez y Pablo Torralba

Después de conocer los principales datos del Ranking de Banca Privada de 2021 elaborado por FundsPeople, publicado en Insight Banca Privada, iniciamos una ronda de reflexiones acerca del presente y futuro de la banca privada en España. A continuación, los máximos responsables del negocio de banca privada comparten con FundsPeople sus perspectivas para el sector dedicado a los grandes patrimonios.

En esta ocasión es el turno de Luis Sánchez de Lamadrid, director general de Pictet WM en España, y Pablo Torralba, consejero delegado de Edmond de Rothschild en España. Las dos entidades internacionales forman parte del Ranking de Banca Privada de 2021 por superar los 1.000 millones de patrimonio en España, según fuentes de FundsPeople.

Perspectivas para el negocio de banca privada en 2021

Pablo Torralba: Desde un punto de vista personal, sinceramente, creo que las perspectivas para este año son buenas. El sector de la banca privada ha demostrado en tiempos tan convulsos como ha sido el pasado año con la crisis de la COVID-19, su solidez y fortaleza en un entorno de alta presión regulatoria. En general, el sector financiero ha demostrado, a diferencia de lo sucedido en otras crisis anteriores, su fuerte compromiso con la sociedad y ha sabido estar al lado de sus clientes cuando éstos más lo han necesitado. Creemos que conceptos robustos como la independencia, la ausencia de conflicto de interés, la especialización, el poder ofrecer sólidos balances que actúen como auténticas cajas fuertes para los activos de nuestros clientes, la arquitectura abierta, etc. seguirán siendo claves también durante este año.

¿Creéis que el negocio de banca privada ha salido reforzado del COVID-19? ¿Qué avances digitales han venido para quedarse en el sector de banca privada?

Luis Sánchez Lamadrid: Hemos aprendido a gestionar de manera digital, incluso con más orden y flexibilidad desde el punto de vista empresarial y por parte del cliente. De hecho, calculamos que para cuando acabe la pandemia un mínimo de 20% al 25 % de las horas laborables de la compañía a nivel global van a ser en trabajo a distancia.  Aunque consigamos inmunidad de rebaño, los viajes van a reducirse mucho, sobre todo los locales de ida y vuelta en el día.  De todas formas, hace años que desarrollamos una app para nuestros clientes, con la que disponen de un canal seguro en entorno Pictet.  El resultado es que algunos clientes que utilizaban menos estas tecnologías las utilizan mucho más. Eso sí, los clientes esperan que el responsable del país esté atento al día a día y hemos mantenido presencia en oficina. A los latinos no gusta vernos y contar las cosas con tranquilidad, sentarnos con los clientes y debatir el futuro.

Pablo Torralba: Por supuesto. Hemos superado con nota todos los retos a los que nos enfrentábamos hace justo ahora un año, como por ejemplo el haber reaccionado rápidamente desde distintos frentes: asegurando en primer lugar la salud de los empleados, implementando y fomentando el teletrabajo todo lo posible, protegiendo los activos de los clientes con los más altos estándares de calidad en los servicios, manteniendo intacta toda la capacidad de innovación y espíritu emprendedor.

Una de las grandes lecciones que nos ha dejado la COVID-19 es que la tecnología es mucho más que una simple herramienta, para convertirse en parte vital de nuestro trabajo, la relación con nuestros clientes y en general, la interacción social. La pandemia ha acelerado ese proceso, transformando las dinámicas de gestión y la forma de hacer negocio. Esta es una de las razones por las que seguimos apostando por la digitalización como palanca de crecimiento.

¿Estáis abiertos a la posibilidad de crecer inorgánicamente o todavía queda mucho recorrido para seguir creciendo orgánicamente?

Luis Sánchez Lamadrid: Por ahora nos no lo hemos planteado, pero siempre estamos abiertos a buenos banqueros, siendo muy importante que la persona encaje con nuestra filosofía. Nuestra rotación de personal es de la más bajas del sector financiero, en los últimos años por debajo del 5% a nivel global. Hemos ido creciendo con personas.

Pablo Torralba: Somos conscientes de la consolidación del sector, pero dada nuestra sólida situación financiera, nos posicionamos más como consolidador. El crecimiento de nuestro negocio en España es una prioridad estratégica para Edmond de Rothschild. La entidad cuenta con más de 20 años de presencia en el país y, a pesar de las excepcionales circunstancias de mercado, existen grandes perspectivas de crecimiento y consolidación.

¿Qué puede mejorar el sector de banca privada en España?

Luis Sánchez Lamadrid: En banca hemos pasado de 50 a doce grupos los últimos diez años.  En este tiempo hemos visto generación de riqueza nueva, a lo que ha contribuido el capital riesgo y los activos inmobiliarios.  Al mismo tiempo ha aumentado el volumen mínimo necesario en gestión de patrimonios y la inversión requerida es mucho mayor, con márgenes más reducidos.  La concentración puede ser necesaria en algunos casos para ganar competitividad, capacidad internacional y enfrentarse a nuevos competidores no financieros puros.Además, cada vez son más importantes las entidades financieras globales, con capacidades amplias para satisfacer necesidades para todo tipo de inversiones. Así, en la asignación estratégica de activos cada vez es más importante, incluyendo Asia, donde vemos crecimiento de nueva riqueza. A ello se añade la inclusión de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en las decisiones de inversión, que se convertirá en norma.

Pablo Torralba: Todavía hay margen de mejora, sin duda. No obstante, en mi opinión urgen aspectos como la diferenciación de la oferta, aumentando la apuesta por las inversiones alternativas con impacto en la economía real y en tendencias ISR, ser capaces de atraer el mejor talento a nuestra industria en España y acelerar, por supuesto, en la digitalización. Cabe destacar que la experiencia del cliente es un campo donde todavía hay mucho por trabajar. Creo que hay que seguir acelerando los cambios, pero con criterios claros y bajo procesos simples y ordenados.

¿Qué retos tecnológicos, normativos u otras tendencias pueden influir más en la banca privada en los próximos años?

Luis Sánchez Lamadrid: La sicav es un vehículo que ha funcionado. Genera riqueza en España, con gestión, auditoría, intermediación y tasas.  Al respecto hay que ver cómo queda el proyecto de ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal. Por otra parte, cada vez más los clientes, especialmente la nueva generación, quiere saber cómo su riqueza se puede invertir en soluciones que aborden cuestiones ambientales o sociales, basadas en preferencias y objetivos personales.  Al respecto es relevante el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles en vigor desde el 10 de marzo, la taxonomía de la UE para principios de 2022 y la próxima revisión de Directiva MiFID para finales de 2022, que introducirá la preferencia de sostenibilidad en asesoramiento. Todo ello debe aportar claridad y coherencia.  A largo plazo debe facilitar la selección de productos financieros alineados con las necesidades y preferencias de los clientes.

Pablo Torralba: Nos hemos dado cuenta que nuestros clientes han sido muy activos y han seguido muy de cerca sus inversiones en comparación con otras crisis anteriores. En este sentido, les hemos apoyado estrechamente en sus tomas de decisiones. En términos de inversión, la crisis reforzó tendencias que ya estaban en marcha: el deseo de invertir con impacto medible y positivo en la economía real, en la sostenibilidad, en la salud, en la digitalización, etc. En general, tras la crisis del coronavirus, algunos cambios se van a acelerar como, por ejemplo, toda la inversión responsable y de impacto que ya empezaba a ser demandada por parte de los clientes. Asimismo, sigue siendo todo un reto el escenario de tipos cero/negativos y, las implicaciones que eso tiene en la gestión de carteras conservadoras. Ser capaces de ofrecer una gestión sólida en base a convicciones claras es, desde mi punto de vista, clave.