Un mundo de oportunidades en renta fija

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De izquierda a derecha y de arriba a abajo, Albert Hernández (VidaCaixa), Phil Milburn (Liontrust), José Maestre (Bankinter Gestión de Activos) y Cristina Gavín (Ibercaja Gestión)

Desde hace años, el entorno de bajos tipos de interés y las elevadas valoraciones plantean unas perspectivas difíciles para la renta fija. Sin embargo, año tras año, son muchos los gestores que logran superar al mercado. Y es que, pese a todo, la clase de activo ofrece numerosas oportunidades para quien sepa dónde encontrarlas, como explican los cuatro gestores de renta fija que han participado en un desayuno patrocinado por Liontrust y moderado por María Folqué, responsable de Análisis de FundsPeople.

“Este año, como en años anteriores, la TIR no será el factor más importante a la hora de invertir en bonos”, explica Albert Hernández, gestor sénior de carteras de renta fija en VidaCaixa. “Así que los gestores de renta fija tendremos que generar rentabilidad a partir de otros factores como el carry, el roll-down, las divisas, los diferenciales de crédito, la duración, etc.”. Hernández cree, además, que la gestión activa resultará crucial en 2021: “Este año será muy importante contar con una cartera diversificada y gestionarla de forma dinámica y activa”.

Un enfoque que también defiende Cristina Gavín, responsable de Renta Fija en Ibercaja Gestión. “Ser activos, explotar el valor relativo entre países, moverse por la curva de tipos, comprar a precios atractivos en el mercado primario y vender en el secundario… es la única forma de generar valor en este entorno de bajos rendimientos, sobre todo en Europa”. Sin embargo, este enfoque no está exento de riesgos. “Este tipo de carteras más agresivas inevitablemente tendrán una volatilidad más elevada. Hay que ser conscientes de ello y transmitírselo a nuestros inversores para que no se pongan nerviosos ante cualquier caída y evitar así los reembolsos”.

“En 2020 tuvimos que centrarnos en gestionar la beta del crédito, que se desplomó en marzo por la reacción exagerada del mercado a las restricciones ligadas al COVID-19 y que se recuperó con igual fuerza gracias a la intervención de los bancos centrales”, apunta Phil Milburn, cogestor de carteras de renta fija en Liontrust. “Sin embargo, este año tendremos que ser muy activos, priorizar las oportunidades de alfa y obtener pequeñas ganancias más a menudo”.

High yield de calidad y duraciones cortas

¿Y dónde se encuentran esas oportunidades? José Maestre, gestor sénior de carteras de renta fija en Bankinter Gestión de Activos, afirma que están “sobreponderados en crédito, que ofrece un rendimiento adicional con respecto a la deuda gubernamental, sobre todo como alternativa a los bonos de gobiernos como Alemania y Francia”. En high yield, apuesta por las duraciones cortas: “No quiero tomar duración ni reducir demasiado la calidad crediticia de las emisiones que incluimos en la cartera”, explica.

La calidad también es importante para Phil Milburn: “Me gusta el high yield, pero solo el de alta calidad. Creo que en 2020 el tema dominante fue resolver la crisis de liquidez, pero en 2021 nos encontraremos con problemas de solvencia. Nos gusta el segmento BB de alta calidad y, de hecho, es una de las pocas áreas del mercado en la que los diferenciales siguen más amplios que hace un año”.

Los ángeles caídos es uno de los segmentos que despiertan el interés de Cristina Gavín. “El porcentaje de bonos BBB con perspectiva negativa que probablemente se convertirán en ángeles caídos este año es bastante elevado. Teniendo en cuenta que tanto el BCE como la Reserva Federal continuarán comprando estos bonos, es probable que surjan oportunidades ligadas a la volatilidad y la reacción exagerada que generan estas rebajas de calificación. Por eso creemos que el segmento de high yield de alta calidad será importante este año”.

Oportunidades en Asia

La deuda de mercados emergentes también ofrece oportunidades para los gestores de renta fija. “Vemos valor sobre todo en empresas asiáticas, que ofrecen oportunidades interesantes en crédito de calidad”, asegura Albert Hernandez. “Estamos analizando estos bonos porque presentan una baja correlación con otros instrumentos de renta fija tradicional y aportan diversificación a la cartera”.

Para José Maestre, se trata más bien de una posición táctica y apuesta por las emisiones en divisa local. “Somos conscientes de que hay que estar muy atentos a la evolución del dólar, pero esta posición táctica a principios de año puede permitirnos obtener algo de rendimiento para la cartera”, explica el gestor.

Más positiva se muestra Cristina Gavín, “sobre todo en Asia y en China, no solo por los fundamentales y su mayor potencial de crecimiento, sino también por los flujos. En el actual entorno de bajos rendimientos, los inversores buscarán yield en esa región, lo que puede generar oportunidades. Aunque, eso sí, hay que ser muy selectivos con los emisores, los sectores, etc.”.

La curva estadounidense resulta más atractiva

La curva de tipos estadounidense resulta más atractiva que las europeas, por lo que será mucho más popular entre los inversores”, razona Phil Milburn, quien ve “muchas más oportunidades para ganar o perder dinero invirtiendo activamente en treasuries que en bunds”.

José Maestre atribuye la mayor inclinación de la curva estadounidense a los estímulos fiscales que se están debatiendo al otro lado del Atlántico: “El paquete fiscal será mucho más potente en EE.UU. que en Europa. Es probable que las curvas europeas también ganen algo de inclinación, pero se quedarán rezagadas con respecto a EE.UU.”.

Albert Hernandez también apuesta por el bono estadounidense que, en su opinión, “ofrece protección ante los posibles riesgos y aporta carry a la cartera, dada la inclinación de la curva”.

El papel de la ASG

Un último aspecto que destacan los expertos es la importancia creciente que tienen los factores Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG) en las decisiones de inversión. “Como inversores en renta fija, estamos convencidos de que incluir criterios ASG en el proceso de inversión contribuye a generar rentabilidades sostenibles a largo plazo”, concluye Albert Hernandez.