Update de la renta fija emergente: visión de mercado y movimientos en la cartera de Claudia Calich

Claudia Calich (M&G)
Funds People

A pesar de la crisis del coronavirus, que ha impactado a todas las regiones a nivel global, Claudia Calich, gestora del M&G (Lux) Emerging Markets Bond cree que los fundamentales de inversión a largo plazo para la renta fija emergente siguen siendo atractivos (crecimiento a largo plazo, demografía, deuda en relación con el PIB). “Si ponemos la vista en el largo plazo, la clase de activo cuenta con el apoyo de unas políticas monetarias muy acomodaticias de los bancos centrales y, en el caso de las economías más débiles, con el apoyo financiero de las instituciones internacionales. Y tampoco podemos obviar las mayores rentabilidades que ofrece esta clase de activo, especialmente en un entorno de muy bajos rendimientos en los mercados desarrollados”, afirma.

La gestora de este fondo de M&G Investments con Sello FundsPeople 2020, con la calificación Blockbuster, reconoce que cabe esperar que las tasas de impago en los mercados emergentes aumenten, aunque considera que la mayoría de los países seguirán siendo solventes y que todavía se pueden encontrar oportunidades que ofrezcan una compensación adecuada por el riesgo de impago.

“A pesar de la gran incertidumbre generada por la pandemia y las importantes diferencias que habrá entre países, el crecimiento del PIB en 2020 y más allá será mayor en los mercados emergentes que en los desarrollados, según datos del FMI de junio. China ha capeado la crisis comparativamente bien y está viendo signos de un fuerte repunte, con un crecimiento del PIB proyectado por el FMI del 1% en 2020. Esto sitúa al país asiático como la única economía importante en la que se prevé que el PIB sea positivo, lo que podría servir de apoyo a otros mercados emergentes a corto plazo, en particular en Asia”, subraya.

Impacto del dólar

Según explica, los países con un volumen relativamente alto de deuda denominada en dólares estadounidenses tienden a beneficiarse de un dólar más débil, ya que este reduce automáticamente la relación entre la deuda y el PIB. Algunos ejemplos son Chile (80% deuda externa al PIB), México y Colombia (ambos aproximadamente 50%), Malasia (70%) e Indonesia (40%), Turquía (65%) y Sudáfrica (55%). Los países que importan petróleo también pueden beneficiarse, aunque aquí es importante recordar que un dólar más débil suele dar lugar a un aumento de los precios del petróleo. En este grupo incluiría a India, Filipinas, Egipto y Turquía.

En términos generales, un dólar débil beneficia a empresas con costes en dólares americanos e ingresos en divisa local. “Un buen ejemplo de esto son las empresas que importan bienes para venderlos en sus mercados nacionales. Para los países y las empresas que emiten deuda en dólares, unos tipos más bajos en EE.UU significan un menor coste de financiación. Pero esta situación también puede influir en la deuda en divisa local, donde los inversores pueden esperar una apreciación de la moneda. Cuando los tipos en EE.UU se reducen, solemos ver un aumento de flujos en el mercado de deuda emergente con inversores en busca de mayor rentabilidad, y esto beneficia tanto a la deuda en divisa fuerte como local.  Y cuando los tipos en EE.UU suben generalmente vemos el efecto contrario”.

Sesgos actuales sobre el posicionamiento de su cartera

El mayor sesgo en la cartera es mantener un enfoque flexible en lugar de asignar building blocks individuales por sector/zona. “Para ello es imprescindible contar con un muy buen equipo de análisis que comprenda los activos individuales que se incluyen en la cartera. Además, contar con un mandato global flexible crea un conjunto de oportunidades más amplio y nos permite buscar el mejor valor relativo entre países y dentro de cada país entre bonos soberanos y corporativos en divisa fuerte o local”, destaca. A su entender, esta manera de invertir en deuda emergente también está alineada con la realidad actual de la clase de activo, que en la última década ha crecido enormemente.

“En 2008, el índice soberano JP Morgan en dólares estadounidenses incluía a 38 países. En 2020, son 74 países los que vemos en el mismo índice. Los cinco países más grandes representaban el 45% del índice en 2008, en comparación con el 20% actual. Por el lado corporativo, el mercado de divisas de mercados emergentes ha crecido aún más, casi cuadruplicando su tamaño desde 2009. El índice JP Morgan USD EM Corporate (CEMBI BD) está compuesto ahora por poco menos de 700 emisores”, compara.

También hay que tener en cuenta el peso de cada región según los índices. “El espacio de los bonos corporativos de los mercados emergentes tiende a tener una mayor exposición a Asia, que suele considerarse una parte más resistente del mercado. Por otra parte, los índices soberanos tienden a tener una mayor ponderación en América Latina, una región que ha mostrado una mayor volatilidad en los últimos años”.

“En nuestra opinión, y es así como construimos la cartera, una mezcla de ambas subclases de activos puede resultar en una exposición general más equilibrada. Por último, los bonos en moneda local proporcionan impulsores adicionales de los rendimientos, con la duración local y el mercado de divisas proporcionando un potencial de diversificación adicional”.

Oportunidades, riesgos y últimos cambios en cartera

La asignación general de activos del fondo y el posicionamiento de la moneda se han mantenido prácticamente estables en el tercer trimestre. Dentro de esta asignación, se mantienen totalmente invertidos, con una asignación moderadamente inferior a las monedas locales en relación con el índice de referencia del fondo.

En cuanto a la actividad del fondo, han participado recientemente en emisiones de gobierno a precios muy atractivos dado el reto que presentan sus fundamentales en este momento, pero en las que consideran que se les compensaba adecuadamente por los riesgos. “Esto incluyó la deuda recientemente emitida en El Salvador y Jordania, por ejemplo. Seguimos de todos modos muy de cerca el mercado de nuevas emisiones para detectar posibles oportunidades”.

En cambio, han reducido algunas participaciones en las que piensan que los fundamentales y sus valoraciones no ofrecen una relación tan atractiva, como es el caso de Namibia. Entre los holdings corporativos, han recortado recientemente la exposición a algunos emisores high yield, en particular en los sectores que pueden seguir siendo vulnerables a una segunda oleada de infecciones de virus. “Por ejemplo, vendimos bonos de Car Inc, grupo de alquiler de coches en China”, detalla.

En cuanto a las divisas, han aumentado su exposición a la rupia india, basándose en su opinión favorable sobre la moneda. “En nuestra evaluación, los factores que apoyan la rupia incluyen el actual superávit por cuenta corriente del país y la perspectiva de que el Banco de la Reserva de la India pueda mantener los tipos de interés sin cambios a corto plazo, dados los recientes datos de inflación que han sido más altos de lo esperado”. A pesar de haber aumentado su exposición a la rupia, mantienen una asignación general ligeramente inferior a las monedas locales en relación con el índice de referencia del fondo.

“Sin embargo, estamos cómodos manteniendo una exposición a estos activos sobre una base selectiva en aquellos lugares donde creemos que todavía se puede encontrar un valor relativo. En otras divisas locales, también hemos aumentado ligeramente la exposición al tenge kazajo, el peso filipino y el baht tailandés. 

También hemos participado durante el tercer trimestre en un buen número de emisiones soberanas y corporativas que consideramos tenían valoraciones atractivas. Compramos bonos soberanos de Dubai, República Dominicana, Panamá, Marruecos y Mongolia. Y en venta, hemos eliminado una posición en Abu Dhabi a finales de septiembre”.

En el espacio corporativo, compraron valores recientemente emitidos del Commercial Bank en Qatar, el Banco de Bangkok, y el proveedor de energía africana Vivo. Y en relación a países sobre los que tienen exposición cero dadas las importantes dudas que nos generan sus perspectivas, destacarían Bielorrusia, que atraviesa una delicada situación política en la actualidad.