Update del DPAM Invest Equities NEWGEMS Sustainable: un análisis sobre el comportamiento del fondo y el modo en el que está siendo gestionado

DPAM Invest Equities NEWGEMS Sustainable, Update del DPAM Invest Equities NEWGEMS Sustainable: un análisis sobre el comportamiento del fondo y el modo en el que está siendo gestionado
Foto: cedida por DPAM.

El DPAM Invest Equities NEWGEMS Sustainable es uno de los fondos temáticos de referencia en el mercado ibérico. El producto cuenta este año con el Rating FundsPeople+, al ser Favorito de los Analistas, Blockbuster y Consistente. Hay varias características que lo hacen muy especial. En primer lugar, el hecho de que no invierte en una, sino en siete grupos de temáticas, que son las que recogen el acrónico de NEWGEMS: nanotecnología, ecología, bienestar, Generación Z, e-sociedad, industria 4.0 y seguridad. En segundo, el hecho de ser uno de los fondos  de DPAM más populares en España, con un volumen de activos que ya supera los 800 millones de euros de inversores locales.

Si hay algo por lo que destaca este fondo es por su comportamiento. En 2018 y 2020 el producto logró situarse en el 1% de los mejores de su categoría Morningstar (Renta Variable Global Capitalización Grande Blend). En 2019 también fue primer decil. El año pasado la estrategia generó una rentabilidad del 23%, un comportamiento con el que los gestores se quedaron muy satisfechos porque el entorno fue especialmente difícil.

Tal y como explica el equipo gestor, para las empresas disruptivas, 2021 fue un año difícil en la bolsa. “Estas compañías, que habían conseguido unas rentabilidades bursátiles impresionantes en 2020, gracias a algunas tendencias aceleradas por la COVID-19, perdieron altura en 2021. Así, por ejemplo, Teladoc, el proveedor líder de atención sanitaria virtual, se disparó un 139% en 2020, pero se hundió un 54% en 2021. El fondo mostró un comportamiento relativamente bueno en 2021 comparado con muchos de nuestros competidores enfocados en la innovación, gracias a nuestro enfoque Barbell”, indican.

En este sentido, compensaron el riesgo de invertir en empresas disruptivas y con altas tasas de crecimiento invirtiendo en compañías más grandes y diversificadas, pero que no crecen tan rápido (y que no sufren riesgos de disrupción). Además, no han tenido reparos en recoger beneficios. Por ejemplo, muchas de las estrellas de 2020, como Teladoc, Coupa, Hello Fresh y EA Sports, las vendieron y otros valores, como Cloudflare y Zscaler, los recortaron.

Lo que está pasando en 2022

Mientras que en 2021 la corrección se circunscribió fundamentalmente a las empresas disruptivas, que suelen ser valores de mediana capitalización, este año la presión vendedora se ha cebado también con los valores de crecimiento de gran capitalización. Así, Adobe, Netflix y ServiceNow se han dejado un 25%, mientras que Paypal pierde ya un 43%. Son compañías que están penalizando a la cartera del fondo.

A su entender, la razón que explica la oleada de ventas en los valores de crecimiento son las perspectivas de subidas de los tipos de interés en un contexto de inflación elevada. “De hecho, la inflación general se ha mantenido por encima del 5% durante varios meses seguidos, lo que ha desencadenado un cambio de discurso por parte de los bancos centrales en relación con su carácter transitorio. Cuando los tipos de interés suben, los precios de los activos bajan. Eso ocurre con bastante rapidez en la renta variable, donde los ciclos se acentúan debido a las rápidas rotaciones desde el crecimiento hacia la infravaloración, con los activos de duración larga como principales damnificados”.

Rotación hacia las acciones infravaloradas

Entretanto, los valores de alto crecimiento en general, y la tecnología en particular, están sufriendo ventas generalizadas para reinvertir en empresas con múltiplos bajos (e inferior calidad). Aluden a la encuesta a gestores de fondos de Bank of America, que revela cómo éstos están dando a bancos, energía y materiales el mayor peso de los últimos 15 años, mientras que la exposición a tecnología se sitúa en su punto más bajo desde diciembre de 2008. “El mismo estudio muestra que los inversores no habían estado tan infraponderados en bonos desde 2002. Parece que los inversores ya están descontando inflación. Consideran que las subidas de tipos son inevitables y se han posicionado en consecuencia”.

No es la primera vez (y probablemente no será la última)

Sin embargo, en el equipo gestor del NEWGEMS recuerdan que ya lo hemos visto antes. “Tanto en 2016 como en 2018 la inversión en empresas de crecimiento de calidad quedó netamente rezagada por el miedo a las subidas de tipos o la reducción de los balances. Esta vez parece que hay más sustancia, teniendo en cuenta que la inflación es, efectivamente, elevada. Sin embargo, dichos periodos de peor comportamiento relativo dieron paso a periodos de rentabilidades superiores en los valores de crecimiento de alta calidad. En periodos más largos, el crecimiento del beneficio por acción impulsa las rentabilidades bursátiles”, advierten.

“Nuestras empresas siguen ejecutando sus estrategias de forma excelente. Durante la próxima década, creemos que el crecimiento del beneficio por acción se moverá principalmente al calor de la innovación, que no está frenándose. El mercado subestima la capacidad de las empresas innovadoras para crecer rápidamente durante periodos prolongados. De hecho, la economía digital permite a las empresas incrementar su escala mucho más rápido y dirigirse a un mercado mucho más grande”, subrayan los gestores del fondo.

Históricamente, el alfa generada por NEWGEMS ha guardado una correlación muy estrecha con el diferencial de crecimiento del beneficio por acción entre el fondo y su índice de referencia. “El BPA anual de NEWGEMS ronda el 20%. Esto es un 10% por encima del MSCI World. Y el promedio anual de alfa se acerca al 10%. Actualmente, el alfa de NEWGEMS se mueve por debajo de ese diferencial de crecimiento”.

Poder de fijación de precios

Sobre si la infravaloración batirá al crecimiento de calidad si la inflación se mantiene en cotas elevadas, no están tan seguros. “Creemos que las empresas con modelos de negocio caracterizados por bajas necesidades de activos y un poder de fijación de precios alto (compradas a precios razonables) son, en realidad, la mejor cobertura contra la inflación. Para que una empresa tenga poder de fijación de precios debe contar con un producto o servicio diferenciado que dé más a los clientes por su dinero y clientes fieles que estén dispuestos o necesiten pagar más. Hace apenas unos días Netflix subió sus tarifas de 14 a 15,5 dólares. Hace apenas tres años, cobraba 11 dólares. Muchas de las empresas en las que invertimos poseen un gran poder de fijación de precios”.

Por otro lado, muchos valores de gran capitalización que destacan por su crecimiento y su calidad han perdido más de un 20%. “Algunos ejemplos son Adobe, Netflix, ServiceNow, Paypal y PTC. Muchas empresas disruptivas con crecimientos acelerados han caído entre un 40% y un 50%. A este respecto, cabe citar a Anaplan, Cryoport, Sea, Shoals y Wuxi Bio. A consecuencia de ello, muchas compañías de crecimiento han recuperado múltiplos de valoración más acordes con su media de los últimos cinco años”, concluyen.