Update del NN (L) Green Bond: el engagement como elemento irrenunciable en el proceso de inversión

NN Green Bond, Update del NN (L) Green Bond: el engagement como elemento irrenunciable en el proceso de inversión
Firma: cedida (NN IP).

Los bonos verdes difieren de los valores de renta fija convencionales en que están destinados a financiar proyectos nuevos y existentes que brindan beneficios ambientales y una economía más sostenible. Son, por ejemplo, proyectos de energía renovable, edificios ecológicos, gestión del agua, transporte limpio y adaptación al cambio climático. Con el auge de la inversión sostenible, este segmento de bonos ha florecido. Y las perspectivas que maneja NN IP siguen positivas.

El equipo de bonos verdes de la gestora calcula que las emisiones de este segmento ascenderán a los 600.000 millones de euros en 2022 con Europa impulsando el mercado verde gracia al plan de recuperación NextGenerationEU. “Los bonos verdes ya son un mercado de renta fija convencional y esperamos que este rápido crecimiento continúe”, afirma Bram Bos, gestor principal del NN (L) Green Bond, fondo con Rating FundsPeople. El experto también prevé que que la regulación continúe fortaleciendo y ampliando el mercado al exigir una mayor divulgación y transparencia.

Pero el auge de los bonos verdes no se ha dado sin controversia. Como reconocen desde NN IP, se cuestiona bastante si dichos bonos verdaderamente generan capital adicional para la protección ambiental y la acción climática, dado que pueden ser emitidos para refinanciar proyectos verdes existentes o instalaciones que la compañía ya tiene.

El engagement, clave

Para hacer frente a este riesgo, las estrategia de bonos verdes de NN IP se rigen bajo la premisa de que el bono por sí solo no es suficiente para garantizar la etiqueta verde. Que la parte emisora ​​también debe participar en un comportamiento sostenible para que su bono verde pase su evaluación. Afortunadamente, según un análisis de la gestora, han detectado pruebas sólidas de que los emisores de bonos verdes tienen una probabilidad mucho mayor de adherirse al escenario de 1,5 °C o 2 °C en el Acuerdo de París que los emisores de bonos no verdes.

Sin embargo, a pesar de que esto indicaría que los emisores de bonos verdes estaban adoptando un comportamiento más sostenible en promedio, el compromiso es clave para garantizar la mayor ambición a través de la colaboración. Según defiende Kaili Mao, analista de bonos verdes el diálogo frecuente con los emisores a lo largo de la vida de un bono, desde la preparación para la emisión hasta la presentación de informes sobre el impacto, proporciona información vital para su análisis.

El Informe de impacto de bonos verdes de NN IP detalla esto con varios estudios de casos de participación del año pasado, con resultados positivos. “Atrás quedaron los días en que los inversores sabían poco sobre las empresas en las que invierten”, afirma el equipo gestor.