Dos ideas españolas en la cartera del Jupiter European Growth

Jupiter European Growth, Dos ideas españolas en la cartera del Jupiter European Growth
Louis Maniquet on Unsplash

El duo Heslop y Nichols cumple dos años al frente del Jupiter European Growth. Los dos Mark asumieron los mandos de este buque insignia tras el relevo del gestor estrella, Alexander Darwall, quien dio un paso atrás tras más de 15 años en la boutique para fundar su proyecto personal, Devon Equity Management. Los propios co-gestores dieron el salto a Jupiter AM desde Columbia Threadneedle donde capitaneaban sendas estrategias de éxito en renta variable europea.

En estos dos ejercicios al frente de fondo, siempre han priorizado dar continuidad a la filosofía de growth de calidad que ha caracterizado al Jupiter European Growth. “Preferimos ignorar el ruido del día a día del mercado. No podemos cambiar la cartera cada vez que hay un relevo en el gobierno de un país. Esa obsesión por los PER y los múltiplos de un trimestre concreto nos parece un poco inútil”, insisten. Bottom-up, de alta calidad y crecimiento secular sostenible a largo plazo. En esta frase resumen Heslop y Nichols las bases de lo que buscan en una compañía. Y son cualidades que encuentran en varios nombres en la bolsa española.

Alta calidad española: el caso Amadeus y Fluidra

Durante un evento de actualización con medios, los gestores comentaron dos ideas en cartera con nacionalidad española: Amadeus y Fluidra.

Puede parecer contradictorio que una estrategia que se define como growth apueste por un sector tan tocado como lo es la aviación a través de Amadeus. Pero es que los gestores miran más allá del corto plazo. “Estamos ante el líder global de soluciones de datos y tecnología en el sector de viajes y hospitalidad. Cada vez que se compra un billete de avión, pasa por Amadeus”, explica Nichols.  Es cierto que la compañía se enfrenta a riesgos como cambios en los hábitos de viajes de trabajo, o retraso en la recuperación de los volúmenes. Pero a favor tiene un modelo de negocio altamente consolidado con una base de clientes muy fragmentada.

Es la apuesta por los líderes con una posición fuerte y dominante. Es el caso también de Fluidra. La española ha convertido un nicho de mercado como lo es la construcción de piscinas en su dominio. “Tienen la oferta más grande y completa de productos del mercado, así como la más innovadora. Y con su crecimiento siguen financiando el desarrollo tecnológico de su gama”, detalla el gestor. Así, Fluidra se ha convertido en la opción por defecto de todos los profesionales de las piscinas. Además, el 70% del crecimiento viene de los servicios post-venta, lo que les genera un beneficio recurrente.

Y con Fluidra tenemos un ejemplo perfecto del verdadero poder que otorga la capacidad de fijación de precios. El coste de instalar una piscina desde 2011 a 2019 ha pasado de 25.000 euros de media a 45.000. Tanto por inflación como por el aumento de productos asociados a la instalación de una piscina. “Como son la alternativa todo en uno para los profesionales, pueden trasladar esos incrementos”, afirma Nichols.

El concepto de calidad para el Jupiter European Growth

Ambos nombres son buenos ejemplos de la filosofía del Jupiter European Growth. El fondo busca construir una cartera concentrada en negocios de calidad. Esto es, márgenes y retorno sobre capital altos y una ventaja competitiva que les de poder de fijación de precios. Y no basta con apostar por los líderes del momento. “Queremos entender qué va a hacer que esa compañía mantenga su crecimiento sostenible en el largo plazo”, afirma Heslop. Es decir, buscan las fuentes de esas ventajas competitivas. Elementos como el efecto network, la lealtad a la marca, la propiedad intelectual, la escala o la innovación. “Se trata de determinar de dónde va a venir ese crecimiento”, explica.

Y en un enfoque en la calidad que mantienen incluso con los mercados en máximos. “El riesgo último de invertir en renta variable es perderlo todo. Y muchas veces los inversores se centran demasiado en la cotización actual y no lo suficiente en la solidez del negocio. El problema es que sin calidad en el balance es riesgo de quedarse a cero se acentúa en momentos de crisis”, defiende. Entiende los temores que surgen con las altas valoraciones, pero también interpreta como un riesgo la tentación de girar demasiado hacia el value. “Los mercados tienden a infraestimar el valor de la calidad a largo plazo. La realidad es que una compañía puede sostener un crecimiento alto más tiempo del que el mercado está dispuesto a aceptar”, afirma el gestor. Es la tentación de vender a los ganadores solo por el hecho de haberlo hecho muy bien.