La batalla más dura del Banco Central Europeo ya no es la inflación sino las expectativas del mercado. La cita de enero de la entidad monetaria ha dejado sin cambios la política monetaria, pero ha sido un altavoz para que Christine Lagarde intente disipar las ilusiones de que el recorte de tipos será inminente.
Este es un artículo exclusivo para los usuarios registrados de FundsPeople. Si ya estás registrado, accede desde el botón Login. Si aún no tienes cuenta, te invitamos a registrarte y disfrutar de todo el universo que ofrece FundsPeople.
