La crisis de los semiconductores se mantendrá hasta (al menos) 2022

Crisis semiconductores, La crisis de los semiconductores se mantendrá hasta (al menos) 2022
Firma: Willfried Wende (Pixabay).

Pese a estar en el mes de octubre y quedar aún 60 días para la Navidad, se empieza a oír en algunas conversaciones la creciente necesidad de ir haciendo acopio de los regalos navideños ante la posibilidad de quedarnos sin ellos si se apura demasiado en el tiempo. Y la razón es la otra gran crisis que, junto con la energética, está sacudiendo a los mercados en las últimas semanas. Hablamos de la crisis de los semiconductores.

"La diferencia entre los volúmenes comerciales y las estimaciones de ventas de semiconductores pone de manifiesto la complejidad y fragilidad de la cadena de suministro. Dado que un mismo chip atraviesa múltiples fronteras durante su producción, una interrupción en cualquier país perjudicaría el suministro", alertaba recientemente Bank of America. Bloomberg ha puesto cifras a ese retraso en el suministro ya que, según se ve en el gráfico inferior, la diferencia entre el tiempo de orden de un chip y su entrega ha macado máximos históricos al superar las 21 semanas.

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Fuente: Bloomberg

Mínimo un año más

La duda está en si éste es ya el punto más alto o si seguirá ampliándose esa brecha en los próximos meses. Y, de momento, la opinión mayoritaria de los expertos es la segunda opción. "Sospecho que la escasez persistirá al menos hasta mediados de 2022 y posiblemente se prolongue hasta 2023. La demanda no disminuye, la capacidad de producción es limitada y nuestro punto de partida es un profundo déficit de oferta", afirma Shaon Baqui, analista especializado en semiconductores del equipo Global Technology and Innovation de Janus Henderson Capital Funds plc - Global Technology and Innovation Fund .

Joahannes Jacobi, especialista de Producto del fondo Allianz Global Artificial Intelligence, de Allianz GI, también marca 2022 como el año que como pronto se empezará a ajustar la oferta a la demanda y explica el porque´. "El reto es que la demanda sigue siendo superior a la oferta que se está añadiendo. Al mismo tiempo, el nivel de inventario agregado de la cadena de suministro sigue disminuyendo. Como resultado, la deficiencia de la oferta ha seguido aumentando a lo largo de 2021", afirma. Y, de hecho, según apunta Tony Kim, Responsable de Inversión en Tecnología de BlackRock y gestor del BGF World Technology Fund "hemos empezado a ver que los clientes adelantan la demanda para acumular inventarios y este comportamiento ha agudizado la crisis.  Esperamos que la escasez disminuya durante la segunda mitad de 2022 y en 2023".

Una cadena de suministro muy deslocalizada

No en vano, en esa cadena de suministro que se ha ralentizado tanto intervienen muchas economías. Y a cada una de ellas el Covid-19 ha golpeado de distinta manera y en diferentes momentos, causando muchas divergencias en sus cadenas de producción. En concreto, según comentan en Bank of America, hay tres pasos en la producción de semiconductores. La primera es el diseño de chips integrados, dominado por EE.UU., seguido de Europa y Japón. La siguiente es la fabricación de chips, donde EE.UU es el mayor productor individual del mundo (33%), pero Asia es la región dominante, con el 60% del total. Y la última etapa es el empaquetado, el ensamblaje y las pruebas. "Los países ASEAN, como Malasia, Singapur, Filipinas y Vietnam, y algunos países del norte de Asia, como China, Corea y Taiwán, son los principales protagonistas de esta fase de la producción", explican en el banco. Es por ello que cada vez son más las regiones que están trabajando por reducir su dependencia externa para conseguir que la cadena de suministros esté menos deslocalizada, aunque ese es un proceso que lleva su tiempo.

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Y una demanda que no para de crecer

Ahora, a esas dificultades en la producción se unen a una demanda en constante ascenso. "Pasar de la tecnología 4G a la 5G multiplica por tres el uso de microchips, pasar del coche con motor de combustión interna al coche eléctrico también lo multiplica por tres, y acabamos de saber que el nuevo iPhone 13 tiene un 50% más de chips NAND que el iPhone 12", explica Geraldine Sundstrom, gestora en PIMCO.

Al fin y al cabo, según explica Pamela Hegarty, gestora principal de gestora del BNP Paribas Disruptive Technology, el de semiconductores es un segmento "cuya tecnología es fundamental para permitir la computación en la nube, la inteligencia artificial, la automatización y la robótica y el internet de las cosas, por lo que se beneficiará de la fuerte demanda en todos los mercados finales".

Oportunidades que presenta el sector

Es precisamente el hecho de que no se vislumbre el fin de la crisis de semiconductores hasta al menos mediados de 2022, otra de las razones por las que el sector sigue presentando oportunidades de inversión a corto plazo.

"Nos gustan especialmente los fabricantes de equipos de semiconductores y los productores de microcontroladores analógicos con un fuerte poder de fijación de precios, ya que pueden repercutir los costes más elevados a los clientes al tiempo que operan en un sector consolidado con fuertes barreras de entrada" afirma Hyunho Sohn, gestor de Fidelity Funds - Global Technology Fund.

Desde Janus Henderson señalan a los fabricantes de bienes de equipo para semiconductores como los grandes beneficiados. "Son esenciales para ayudar a los principales fabricantes de chips a reforzar su capacidad de producción y fabricar chips más densos", afirman. Y también son positivos con los semiconductores destinados a los centros de datos. "Ya que las tendencias seculares de la computación en la nube y la inteligencia artificial deberían impulsar el crecimiento a largo plazo, independientemente de la dinámica de la oferta y la demanda a corto y medio plazo", explican.