Miura Partners es una de las gestoras que ha logrado levantar nuevos fondos y completar desinversiones relevantes, incluso en un contexto de mercado todavía complejo. Jordi Alegre, socio director, y Jaume Perdigó, director de Inversiones de la firma, nos cuentan la estrategia de Miura: centrada en apoyar familias emprendedoras con proyectos con un enfoque claramente transformador, donde la sostenibilidad actúa como eje transversal. Su reciente fundraising ha sido una clara oportunidad para ampliar su base de emprendedores y diversificarse.
En la actualidad cuentan con varias estrategias de inversión: buy outs, impacto y capital a largo plazo, ¿en qué se enfoca cada una de ellas?
Jordi Alegre: En realidad, la estrategia principal de Miura es única y se basa en un enfoque de private equity más empresarial y emprendedor. Nuestro objetivo es asociarnos con familias, empresas y líderes que persiguen un sueño: desarrollar un proyecto transformacional. Esto implica fortalecer las ventas y la rentabilidad, impulsar la profesionalización e iniciar o consolidar la internacionalización de las compañías.
Hace más de 15 años identificamos una oportunidad clara: en España había una gran cantidad de pymes que necesitaban algo más que capital financiero. Detectamos la necesidad de un private equity que también acompañara a las familias empresarias en su proceso de transición y crecimiento. Así, desde nuestros inicios, nos hemos enfocado en compañías donde el proyecto y el socio son el elemento más importante.
Hemos levantado sucesivamente fondos de 100, 200, 330 y 475 millones de euros, siempre con una visión centrada en la sostenibilidad. Nuestro propósito no es solo crear empresas más grandes, rentables y profesionalizadas, sino también más sostenibles. Este compromiso nos llevó, hace unos años, a lanzar nuestro fondo de Small Caps de Impacto. A medida que gestionábamos fondos más grandes, nos dimos cuenta de que se hacía difícil atender adecuadamente a empresas más pequeñas. Así nació nuestro fondo de impacto (Miura Impact Fund) de 135 millones de euros, orientado a compañías que generan un impacto positivo en la salud, el planeta y la sociedad.
Por otro lado, para aquellas compañías que han crecido significativamente y alcanzado un mayor grado de consolidación a nivel europeo, hemos creado vehículos de continuación que nos permiten seguir acompañando su desarrollo a largo plazo. En definitiva, todo forma parte de una misma estrategia, que se ha ido adaptando con el tiempo, manteniendo siempre el foco en el valor del socio, el potencial transformador del proyecto y la sostenibilidad como eje transversal.
Precisamente dentro de ese capital a largo plazo habéis invertido en participadas como Proclinic, ¿no?
Jordi Alegre: Efectivamente. Tanto en el caso de Proclinic como en el de Citri&Co, las circunstancias fueron muy similares. En primer lugar, se trataba de proyectos de éxito: en los primeros tres años superaron con creces las expectativas que teníamos para todo el ciclo de inversión, tanto en términos de crecimiento, consolidación y tamaño, como en impacto estratégico. En segundo lugar, son compañías que, por su propia naturaleza, requieren una fuerte actividad de adquisiciones, no solo a nivel nacional, sino también europeo e incluso global. Y, por último, coincidió que los fondos en los que estaban inicialmente invertidas estas compañías se encontraban ya en fase de desinversión, con capacidad limitada para seguir apoyando su crecimiento exponencial. Por todo ello, el capital a largo plazo nos permitió continuar apostando por proyectos en los que ya sabíamos que el equipo funciona, que el modelo de buy and build es eficaz y que el sector y el mercado ofrecen un recorrido aún muy atractivo.
El año pasado levantaron un fondo de 475 millones de euros. En estos momentos en los que parece que el fundraising pasa por un momento complicado, ¿cómo ha sido este proceso?
Jordi Alegre: Estamos muy satisfechos con el resultado. Cerramos el fondo en 475 millones de euros, alcanzando nuestro hard cap. Es cierto que el contexto era más complejo: nos encontrábamos en un mercado con menos distribuciones, ya que había una menor actividad de desinversión en general. Esto, sumado a los movimientos en los mercados de renta fija y en Bolsa, provocó que muchos inversores dispusieran de menos capital para comprometer en nuevos fondos. Aun así, el cierre ha sido muy satisfactorio, aunque nos llevó algo más de tiempo que en rondas anteriores. Algunos inversores participaron con tickets más pequeños, y otros no pudieron invertir por restricciones internas. Sin embargo, esto representó también una oportunidad: al no ser un proceso tan rápido como en ocasiones anteriores, pudimos incorporar a una base de inversores que, en el pasado, no habían tenido la oportunidad de entrar. En definitiva, ha sido una excelente ocasión para diversificar y ampliar nuestra base de inversores, tanto a nivel geográfico como en términos de perfil.
Recientemente, han invertido en Saesco Medical, que también incluye la compra de Cardiolink, dentro del sector health ¿Por qué se decantaron por esta inversión?
Jaume Perdigó: Se trata de una operación realizada desde nuestro fondo de buy-outs, con un componente claro de crecimiento. El proyecto de Saesco tiene como objetivo construir un líder europeo en la distribución de soluciones médicas. Desde 2019 ya habían llevado a cabo entre cuatro y cinco adquisiciones, y nuestra entrada buscaba precisamente acelerar ese crecimiento y reforzar su estrategia de consolidación a nivel europeo. El sector salud es especialmente atractivo para nosotros: es un mercado resiliente, en constante crecimiento, y uno en el que ya contamos con cierta experiencia. Además, su alto grado de fragmentación ofrece una oportunidad clara para generar valor a través de adquisiciones, logrando sinergias operativas y escalabilidad. Tanto el sector como el modelo de negocio de Saesco encajaban perfectamente con nuestra tesis de inversión.
Dentro de este sector han adquirido recientemente también HTBA (HealthTech Bioactives) por 300 millones de euros, en una operación que fue un SBO porque estaba en manos de Riverside. ¿Cómo fue el proceso?
Jordi Alegre: Se trata de un activo con un elevado interés estratégico, lo que generó un gran apetito en el mercado. Por un lado, el sector de Natural Ingredients es especialmente atractivo, con un potencial de crecimiento significativo. HTBA es una compañía líder mundial en la producción de flavonoides y formas activas de vitamina B12, que se utilizan en sectores clave como la nutrición dietética, la salud funcional, la prevención de enfermedades crónicas o la industria alimentaria. Además, cuenta con un equipo directivo que ya conocíamos de experiencias anteriores y con el que existe una fuerte afinidad. La empresa nació como un spin-off del grupo farmacéutico Ferrer, y su equipo ya había pasado a formar parte del accionariado. Desde Miura, vimos claro que podíamos aportar valor no solo a través del capital, sino también mediante nuestro conocimiento del mercado y nuestra experiencia en procesos de crecimiento y profesionalización. La operación se concretó gracias a nuestra agilidad y capacidad de estructurar coinversiones, un elemento clave dadas las dimensiones de la transacción.
En general, suelen realizar siempre build ups, ¿es un “must” en todas sus inversiones? ¿Qué otras formas de aportar valor suelen llevar a cabo?
Jaume Perdigó: Nuestro modelo de creación de valor se apoya fundamentalmente en tres pilares. El primero es el crecimiento orgánico y las mejoras operativas, donde trabajamos junto a las compañías para optimizar su rendimiento, profesionalizar su gestión y maximizar su eficiencia. El segundo es la consolidación nacional, que puede incluir crecimiento orgánico, pero se centra especialmente en el crecimiento inorgánico a través de una estrategia de buy and build dentro del mercado español. El tercer pilar es la internacionalización, acompañando a las compañías en su expansión hacia nuevos mercados y ayudándolas a dar el salto a una dimensión global. Aunque en la gran mayoría de nuestras inversiones hemos llevado a cabo procesos de build-up, no es un requisito obligatorio, ya que dependerá del tipo de proyecto que definamos en nuestra tesis de inversión.
¿Qué tiene que tener una compañía para que sea interesante para Miura?
Jaume Perdigó: Que sean líderes y tengan una trayectoria favorable con un buen recorrido, que se encuentre en un nicho de mercado con unos fundamentales de crecimiento y consolidación, que tengan una familia o accionariado con percepción de realizar esas mejoras o transformaciones y piensen que necesitan un socio. Y, finalmente, que tenga recorrido sin tener que apalancar excesivamente.
También han realizado desinversiones, como la venta de Tekman, adquirida por Impact Partners, Inveready y Generali. ¿Fue sencillo encontrar compradores para el grupo?
Jordi Alegre: Estamos muy satisfechos con la desinversión de Tekman. Ha sido un proyecto muy especial, en el que hemos logrado triplicar las ventas y escalar la compañía de forma orgánica, no solo en España, sino también en Latinoamérica. Más recientemente, realizamos una adquisición estratégica que nos permitió consolidar aún más el mercado y reforzar la posición de la compañía en el sector. Además, impulsamos un proceso de profesionalización que elevó significativamente su capacidad operativa y de gestión. La operación atrajo el interés de un consorcio de inversores internacionales que buscaban precisamente una compañía líder, con potencial de crecimiento internacional y un impacto positivo claro y medible. La desinversión no fue ni especialmente fácil ni difícil; como en cualquier proceso de este tipo, es fundamental que confluyan tres elementos clave: el precio adecuado, la estrategia adecuada y el comprador adecuado.
También tienen un fondo de impacto, ¿qué buscan en sus participadas?
Jaume Perdigó: Se trata de un vehículo de 135 millones de euros centrado en la inversión de impacto. En este fondo clasificamos las inversiones en tres verticales: salud, sociedad y planeta. Buscamos que cada participada tenga un impacto positivo tangible, ya sea en la salud de las personas, en la cohesión y prosperidad social o en la regeneración del medioambiente. Este enfoque está profundamente alineado con el ADN de Miura, donde la sostenibilidad siempre ha sido un pilar central. El fondo ya ha invertido en cinco compañías, entre las que figuran: Tierra, especializada en la creación y mantenimiento de espacios verdes; Wikiloc, una plataforma digital que permite descubrir, seguir y compartir rutas al aire libre; GasN2, referente en equipos de generación de gas y frío industrial; Bianna, líder en tecnologías para el tratamiento y coinversión de residuos; y Grup PMP, empresa especializada en construcción residencial industrializada. Además de un nuevo proyecto de consolidación en España con el que aspiramos a crear un grupo líder en salud mental y bienestar emocional.
¿Cuáles son los planes de la firma a corto y medio plazo?
Jordi Alegre: El año pasado completamos la captación de más de 800 millones de euros de capital entre tres vehículos: un fondo de buyouts, el fondo de impacto y un fondo de continuación. Actualmente estamos plenamente comprometidos y enfocados en la inversión de estos fondos, al mismo tiempo que avanzamos en los procesos de desinversión de los vehículos anteriores. Nuestra actividad suele mantenerse en un ritmo constante de entre dos y tres inversiones al año. Miura es una firma que apuesta por la consistencia: hacer el trabajo con rigor, en la dirección adecuada y con un enfoque estratégico a largo plazo.











