Los fondos españoles ya destinan más de la mitad de su cartera a invertir en renta fija, máximo de los últimos ocho años

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Fuente: Karmin Manjra (Unsplash)

La renta fija se ha ganado en el último año el primer puesto en la lista de activos favoritos para invertir ante el cambio de rumbo en la política monetaria que han protagonizado los bancos centrales. El aumento de la demanda por parte de los inversores unido a la cada vez mayor oferta de fondos centrados en deuda (ya sean de renta fija, rentabilidad objetivo o garantizados) provocó en 2023 una avalancha de suscripciones que sigue manteniéndose al menos en este primer trimestre del año- según los datos de Inverco, los fondos de categorías conservadoras como renta fija o monetarios acumularon suscripciones netas por valor de 1.300 millones de euros cada uno-.

Esas buenas cifras de suscripciones en 2023, unidas a los buenos datos de rentabilidad vistos en renta fija sobre todo en el último trimestre del año, han elevado por encima del 50% el porcentaje que las IIC españolas invierten en renta fija de forma directa. En concreto, según el informe anual de IIC y Fondos de Pensiones que publica Inverco, las IIC españolas destinaban al cierre del segundo trimestre de 2023 (últimos datos disponibles) el 52,3% de su cartera a la inversión en renta fija. Son tres puntos más del dato de 2022 y la cifra más alta desde 2016, el año del Brexit.

Si se diferencia entre renta fija nacional e internacional, se ve que el aumento ha venido sobre todo de la deuda nacional, ha pasado del 13,6% al 16,8% mientras que la renta fija internacional se ha mantenido en niveles del 35%.

Este aumento de la presencia de la renta fija en las carteras se ha notado también en lo que se refiere al patrimonio que suponen los productos de renta fija sobre el total de la industria de fondos españoles. Según los datos del informe de Inverco, España es uno de los países en los que más pesan los productos de renta fija sobre el total. De hecho, suponen el 34%, cinco puntos más que en 2022. Y eso sin contar a garantizados de renta fija ni a fondos de rentabilidad objetivo, la mayoría de ellos de deuda.

Este 34% es, además, muy superior al 21% que suponen los fondos de renta fija sobre el total de media en Europa y también al 19% que pesan estos productos a nivel mundial, como se ve en el gráfico inferior.

Por el contrario, y quizá debido al alto peso que tienen los depósitos en el ahorro financiero español, el porcentaje de monetarios es muy inferior a la media europea y también mundial. En España, los fondos monetarios apenas pesan un 2% sobre el total de los activos, frente al 9% de media en Europa o al 16% de media mundial.

¿Se mantendrán estos porcentajes a corto plazo?

El regreso de las rentabilidades positivas a los mercados de renta fija tras años de tipos al 0% es lo que está detrás de ese aumento del peso de la deuda en las carteras de los fondos y en los activos de la propia industria. La duda es si se ese porcentaje disminuirá a medida que se confirme esa bajada de tipos que descuenta el mercado para el segundo semestre del año.

A juzgar por la estrategia que están llevando a cabo las grandes gestoras españolas, parece que si hay un recorte éste será moderado. Ya a finales de 2023 incluyeron los fondos de renta fija como uno de los productos en los que más confiaban su crecimiento en 2024 . Y de momento, siguen siendo estos productos, junto con los monetarios, los que más suscripciones concentran en lo que va de año.