COLABORACIÓN escrita por Íñigo Bilbao-Goyoaga, Managing Partner & CIO, Estudios Bursátiles SL., Experto en Fondos, ETF e Inversión Colectiva
Los asesores financieros se encuentran a menudo con preguntas de sus clientes tanto particulares como institucionales, sobre dónde pueden obtener más rentabilidad con poco riesgo, en un Depósito o en un Fondo Monetario. Aunque el depósito pudiera tener una TAE atractiva, antes de tomar una decisión es importante conocer las implicaciones legales de ambas inversiones.
El depósito tiene la particularidad de estar garantizado, en la zona euro, hasta un máximo de €100,000 por titular y entidad financiera. La entidad que lo garantiza es el Fondo de Garantía de Depósitos de entidades de crédito (FGD). Si la cuenta corriente tiene dos titulares, entonces están garantizados €200,000 frente a la posible quiebra de la entidad financiera. Para garantizarse cantidades superiores a la mínima establecida, se recomienda utilizar varias entidades financieras diferentes, ya que el tope garantizado por el FGD es por titular y entidad.
El Fondo Monetario por su lado, es un producto fuera de balance del banco. Esto quiere decir que no pertenecen a la entidad financiera sino a sus partícipes o accionistas. En caso de quiebra, la entidad bancaria no los puede tocar y será el depositario el que se encargue de devolverlo a sus propietarios.
Es importante conocer que la disponibilidad del depósito es casi inmediata. A veces, cuando está invertido a plazo fijo, requiere un periodo de notificación acordado con el cliente de antemano. Por su lado, en el Fondo monetario hay que liquidar la operación. Por lo general, la disponibilidad del dinero lleva de media unos tres días desde que se da la orden.
Combinación de renta fija y depósito
Una vez que conocemos la diferencia jurídica entre ambos instrumentos financieros y sus repercusiones, el ahorrador puede tomar su decisión con mayor libertad.
Probablemente al ahorrador le va a convenir tener una combinación de ambos productos. El depósito para aquellas necesidades urgentes de caja y el fondo monetario para las cantidades que no se van a necesitar en el corto plazo.
El ahorrador tiene además a su disposición en el ámbito de los Fondos, productos monetarios básicos, pero existen otros un poco más sofisticados. Me refiero a los fondos de renta fija de duración ultracorta. Hay gestoras especializadas en estos productos. Permiten al gestor profesional invertir en instrumentos financieros que tengan una duración menor a un año, arañando de esta forma alguna rentabilidad extra.
Conviene recordar que no hay rentabilidad extra por pequeña que sea, que no contraiga un poco más de volatilidad o riesgo. En mercados al alza la volatilidad jugará a nuestro favor, pero en mercados bajistas lo hará en contra. Recomiendo utilizar fondos de renta fija de duración ultracorta en mercados al alza, para no llevarnos sorpresas desagradables. También se puede diversificar combinando fondos monetarios simples con otros dinámicos en la misma cesta.
