Serge Pizem (AXA IM): «Nos mantenemos vigilantes para aprovechar esta economía en evolución»

pizem-serge-OK2
Cedida

"La gestión de la economía posterior a COVID-19 es un maratón más que un sprint. Nos mantendremos vigilantes y confiaremos en la capacidad de respuesta de nuestro proceso de inversión". Así lo afirma Serge Pizem, jefe global de Multi-Asset Investments de AXA Investment Managers y gestor del fondo AXA Global Optimal Income, con Sello FundsPeople 2020 por sus calificaciones de Blockbuster y Consistente. En un clima de gran incertidumbre, ya que los contagios siguen creciendo, "un enfoque basado en la diversificación, la selección activa de acciones y la asignación flexible de activos basada en creencias firmes y en la gestión de riesgos es la forma correcta de satisfacer las expectativas de los inversores", afirma el gestor.

Movimientos en la cartera del fondo

Según Pizem, los primeros nueve meses del año pasarán a la historia como un acontecimiento excepcional, en el que se han producido movimientos muy importantes, tanto en negativo, sobre todo en marzo, como en positivo, con 5 meses de recuperación. "Durante la fuerte caída de los mercados, redujimos drásticamente nuestra exposición a las acciones del 60% al 15%, lo que nos permitió contener las pérdidas de nuestra cartera. Posteriormente, aunque nuestra participación en la fase inicial del rally fue limitada, aumentamos gradualmente nuestra exposición al capital del 16% al 61%. Esto fue principalmente a través de la recompra de futuros vendidos para cubrir nuestra exposición a las acciones, reforzando nuestra exposición a las acciones de calidad que están bien posicionadas para el crecimiento a largo plazo. Recientemente aprovechamos la debilidad del Nasdaq para invertir, con lo que obtuvimos acceso a empresas y sectores fuertes que no se ven afectados negativamente por la pandemia. Por último, hemos aumentado la duración de la cartera añadiendo algunas posiciones en bonos del Tesoro de EE.UU. para consolidar la posición que podría beneficiarse del aumento de la volatilidad", explica. 

Optimismo a pesar del aumento de los contagios

En las últimas semanas el repunte de los mercados parece haber perdido impulso y entre los inversores prevalecen los temores de una segunda ola del virus y nuevos cierres. "Es decepcionante que, tras un par de meses de reapertura, el reciente pico de nuevos casos esté obligando a muchos países, especialmente en Europa, a imponer nuevos cierres parciales. La preocupación es que una nueva ronda de cierres de empresas asestará otro golpe a las industrias en dificultades (aerolíneas, automóviles, hostelería) y afectará aún más al empleo y a la confianza de los consumidores", explica Pizem. Otra fuente de riesgo en el radar de los gestores de fondos es la elección presidencial de los EE.UU. Según el experto, la votación del 3 de noviembre promete convertirse en una lucha feroz con la posible consecuencia negativa de bloquear los nuevos paquetes de estímulo esenciales para la recuperación.

Pero, en general, aunque estos factores no hacen más brillante el panorama, el gestor de AXA IM mantiene una opinión constructiva: "Seguimos estando sobreponderados en acciones, positivos en crédito gracias al apoyo sin precedentes de las autoridades fiscales y monetarias, lo que debería contribuir a aliviar los problemas de valoración y liquidez. Además, los datos de alta frecuencia siguen sugiriendo una recuperación. El reciente retroceso de los precios de las acciones se debió principalmente a la caída vista en las grandes tecnológicas tras meses al alza. Además, también hay noticias alentadoras en el frente del virus, tras las recientes comunicaciones del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos sobre la posibilidad de empezar a distribuir una vacuna a finales de noviembre", dice.

Participación en las tendencias a largo plazo

La pandemia ha tenido el efecto de acelerar las tendencias actuales, como el uso de Internet y la concienciación sobre la salud. Las tendencias a largo plazo podrían ofrecer importantes oportunidades a los inversores. "El uso de dispositivos, servicios de nubes e Internet se ha disparado y debería seguir haciéndolo. Además, las formas en que COVID-19 ha afectado más a las personas mayores han reforzado los viejos temas del envejecimiento y la silver economy. En cambio, la antigua economía representada por las líneas aéreas, la energía, los centros comerciales, las oficinas y la hospitalidad está sufriendo mucho. Creemos que esta gran brecha continuará prevaleciendo. En este contexto, estamos convencidos de que la calidad de nuestra selección de acciones orientada al crecimiento nos permitirá beneficiarnos de esta Economía en Evolución", concluye Pizem.