Poniendo cifras al histórico año que está siendo 2022

Firma. Ethan Sykes (Unsplash).

Oficialmente hemos entrado en la segunda mitad de 2022. Y vaya ejercicio. Si ha sentido que este año ha sido más intenso que nunca está en lo cierto. Los seis meses que dejamos atrás ha sido histórico. En varios sentidos. A continuación, varios gráficos para comprender mejor la magnitud de lo que acaba de vivir el inversor.

Empecemos por la imagen global. Lo más doloroso de 2022 es que no ha habido apenas donde esconderse. Una cartera clásica 50-50 en bonos y acciones ha sufrido un año terrible. Concretamente, ha vivido la peor primera mitad de año desde 1932, como muestra este gráfico que comparte Luca Paolini, de Pictet AM.

La sencilla fórmula de diversificación que tan bien ha funcionado durante décadas ha fallado en 2022. Incluso eligiendo la bolsa que tradicionalmente mejor se ha comportado con un horizonte largo, ha sido un ejercicio duro. El S&P 500 ha vivido su peor año desde 1872 (anualizando la rentabilidad que lleva en 2022).Pero es que tampoco habría servido adoptar una postura defensiva desde el principio. Los bonos gubernamentales han vivido su peor año desde 1865.

Pero no todo ha sido negativo en 2022. Las materias primas están gozando de un periodo dulce. De hecho, las materias primas van de camino a su mejor año desde 1946 si anualizamos la rentabilidad del CRB Commodity Index Total Return.

Así, el balance final al cierre de esta primera mitad de año, recopilado por BofA, queda así. Las subidas: materias primas, un +46.3%; el crudo, un 46,0%; el dólar estadounidense, un 9,9%; y la liquidez, un 0,2%. En cuanto a las bajadas, el oro cede un 0,6%; los bonos gubernamentales, un -15,4%; los bonos grado de inversión, un 15,8%; los bonos high yield, un 16,3%; las acciones un 19,1%; y el bitcoin un -58.6%.