La Fed acelera el tapering y plantea tres subidas de tipos en 2022: primeras reacciones de las gestoras internacionales

Reunion Fed diciembre 2021, La Fed acelera el tapering y plantea tres subidas de tipos en 2022: primeras reacciones de las gestoras internacionales
Jerome Powell (Foto cedida)

¿Podemos hablar de una Reserva Federal hawkish si los mercados han volado después de la reunión?  En la cita de diciembre, la Fed ha claudicado a la inflación y el sólido crecimiento y abiertamente ha marcado una política monetaria de normalización. El presidente Jerome Powell deja dos anuncios importantes: el ritmo de la reducción de sus compras de activos se duplica y el nuevo dot plot muestra que la mayoría del FOMC apoya tres subidas de tipos en 2022.  

Son dos medidas que claramente apuntan a una senda de ajuste monetario. Reducirán las compras mensuales de Tesoro norteamericano por 20.000 millones de dólares al mes y las de valores de agencias de EE.UU. por 10.000 millones mensuales. Pero es que a la que termine el tapering entraríamos en la fase de subidas de tipos. Y más pronto de lo planteado hace meses.

Según el último gráfico de puntos (el famoso dot plot) la mayoría de los funcionarios del FOMC prevén subidas de tipos a partir de junio. Concretamente, tres subidas en total en 2022. También observamos que todos los funcionarios de la Fed ahora esperan al menos un aumento en 2022. Además, según sus proyecciones económicas, ven probable que se justifiquen cinco aumentos más durante 2023-2024. Pero es que esto era precisamente lo que llevaban tiempo pidiendo los mercados.

Aplanamiento de la curva de tipos a la vista

Cuando hace unas semanas anunció el tapering de sus compras de activos, varios vaticinaron que tendría que adoptar un ritmo más agresivo. Y así se ha cumplido. Como se esperaba, la Fed ha duplicado el ritmo de la reducción de las compras de activos. Ahora, la fecha de finalización del tapering se sitúa en marzo (antes se calculaba para junio). “Esto le da a la Fed flexibilidad para su próximo paso: el despegue de los tipos”, explica Jason England, gestor de renta fija global de Janus Henderson.

Y esto tendrá implicaciones para los bonos. “Independientemente, esto debería ejercer presión sobre el extremo inicial de la curva del Tesoro de EE. UU. Lo que conduciría a un mayor aplanamiento, con la trayectoria de los tipos de interés del front-end más altos”, ve England. Lo interpreta así también Jonathan Duensing, director de Renta Fija de Amundi en Estados Unidos: "Vemos riesgo de que la curva de rendimiento se incline a la baja. Aunque los rendimientos del Tesoro a dos años han descontado completamente el ritmo de subidas de tipos previsto por el FOMC, los rendimientos del Tesoro a medio y largo plazo no lo han hecho". Esto refuerza su opinión negativa sobre la duración y positiva para las acciones value.

No es restrictiva, es neutralidad

“Los mercados han acogido con satisfacción el tan esperado cambio agresivo de la Fed para contener las presiones inflacionarias”, afirma Morgane Delledonne, directora de análisis de Global X. Tanto el S&P 500 como el Nasdaq subieron después del anuncio de la Fed de duplicar el ritmo de la reducción gradual y su indicación de tres subidas de los tipos el próximo año. ¿Las bolsas reaccionando al alza ante una subida de tipos? Una posible explicación que ve Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional de Bank J. Safra Sarasin, es que Powell empujó una imagen optimista de la economía en su conferencia de prensa. "De hecho, las nuevas proyecciones muestran un crecimiento algo mejor y una tasa de desempleo más baja el próximo año de lo esperado anteriormente, a pesar de la probable ola entrante de Omicron", subraya el experto. Es un punto sobre el que incide también Christian Scherrmann, economista de DWS, coincide "La decisión del miércoles fue un primer movimiento de la Fed para restaurar su credibilidad como institución gestora de la inflación. Pero su anuncio, más duro, también se justifica por el mayor optimismo de que el progreso hacia el máximo empleo se ha acelerado".

Otra explicación que plantea Olszyna-Marzys es que, aunque la economía parece estable durante los próximos 12 meses, luego tendrá dificultades. "Los futuros de bonos sugieren que la Fed no subirá las tasas por encima del 1,5-1,75%. En otras palabras, el mercado piensa que la tasa real neutral a largo plazo (el nivel en el que la que la política no es ni estimulante ni restrictiva) es muy baja y negativa. Y que la economía volverá a su estado de estancamiento secular una vez que se haya gastado todo el dinero del estímulo", interpreta.

Y Philippe Waechter, jefe de Investigación Económica de Ostrum AM (parte de Natixis IM) coincide. “En ningún momento la política de la Fed se ha vuelto restrictiva”, sentencia. En 2022 y 2023 el tipo real de los fondos de la Fed es negativo y podría ser cero en 2024. Por lo tanto, para Waechter, el objetivo del banco central es claramente ser lo más neutral posible cuando el ciclo está ya muy avanzado. En opinión de Allison Boxer y Tiffany Wilding, economistas de PIMCO para EE.UU., la Fed hasta ahora ha navegado magistralmente el ajuste en las expectativas del mercado por la senda de la política sin endurecer sustancialmente las condiciones financieras.

El empleo marcará las subidas de tipos

Uno de los puntos más debatidos en la rueda de prensa posterior a la reunión fue el contexto necesario para ver una subida de tipos. Para Powell, el criterio sigue siendo “cuando se alcance el máximo empleo”. ¿Y qué entiende por eso? El presidente de la Fed señaló que debería ser amplio en términos demográficos e inclusivos y con una tasa de participación más fuerte. Es, como apunta Mondher Bettaieb-Loriot, responsable de Bonos Corporativos de Vontobel AM, una definición un poco más dura (hawkish) si se compara con la del último FOMC.

“La cuestión es cuándo podríamos alcanzar esa situación”, insiste Bettaieb-Loriot. Como bien resalta el experto, el mes pasado parecía que podríamos alcanzar el máximo empleo en diciembre de 2022. Ahora se ha acelerado. Podría ser en algún momento de 2022, pero no antes de la finalización del taper acelerado. Esto explicaría el aumento de su tipo de interés medio de los fondos federales para 2022, que pasaría del 0,3% al 0,9% según las  nuevas proyecciones ofrecidas en la última reunión. “En otras palabras, podrían empezar a subir los tipos a mediados del año que viene. Aunque esto no es un compromiso. Y, en cualquier caso, el mercado de los bonos del tesoro ya descuenta esa posibilidad”, analiza Bettaieb-Loriot.

Seis subidas en dos años: ¿vértigo o normalización?

Con la reunión de diciembre la política monetaria en Estados Unidos entra en una nueva fase. "Al marcar un cronograma para las subidas de tipos y calificar la alta inflación como un riesgo clave, el giro hakwish es claro", sentencia Gero Jung, economista jefe de Mirabaud. De hecho, resalta una frase de Powell: "el riesgo real ahora es que la inflación puede ser más persistente y que puede estar poniendo las expectativas de inflación bajo presión".

Entonces, la gran pregunta que se abre ahora a los mercados, para Seema Shah, estratega jefe de Principal Global Investors, es: ¿puede la economía estadounidense digerir este ritmo de subidas sin acabar padeciendo dolor de estómago? “Después de los 20 meses que hemos pasado, quizá seis subidas en un periodo de dos años parezcan demasiadas”, advierte. “Pero si se compara con los ciclos de subidas anteriores -sobre todo de 2004 a 2006, cuando la Fed realizó 17 subidas consecutivas-, confiamos que la economía estadounidense pueda soportarlo. No sólo eso, sino que la inflación estadounidense lo necesita", puntualiza.