Update del M&G (LUX) Optimal Income: por qué están aumentando la liquidez y recogiendo beneficios en activos de riesgo

Stefan Isaacs (M&G)
Stefan Isaacs Foto cedida (M&G)

La gestión activa requiere adaptarse con agilidad a los movimientos del mercado. Como gestores value, el dúo gestor formado por Richard Woolnough y Stefan Isaacs aprovechó las valoraciones atractivas en renta fija para añadir duración a la cartera del M&G (LUX) Optimal Income. Tal es así que la duración media del fondo subió al rango alto de su histórico, a los 7 años. Desde entonces, y con la revalorización de los bonos, han reducido su duración, al entorno de los 6 años, pero siguen con una exposición relativamente alta teniendo en cuenta su duración media histórica (5 años).

Es un cambio notable en la cartera de uno de los buques insignia de M&G en el mercado español tras años de tipos cero. “La cartera del Optimal Income siempre ha tenido un claro foco en las valoraciones y durante mucho tiempo simplemente no nos veíamos recompensados. Ahora la dinámica ha cambiado, la rentabilidad-riesgo en renta fija vuelve a ser atractiva”, defendió Isaacs en una reciente visita a España.

Hasta hace poco, las oportunidades las encontraban principalmente en el mercado de Tesoro estadounidense. De hecho, supusieron gran parte del aumento de la duración en la cartera, pero desde hace unas semanas están reduciendo el peso en duración en bonos en dólares estadounidenses tras el outperformance de este segmento. Ahora ven mejor valor relativo en el mercado de bonos europeo frente al estadounidense.

¿Por qué están cautos?

Como vemos en el gráfico que aportan desde la gestora, han estado añadiendo exposición a bonos gubernamentales; aumentando la liquidez y recogiendo beneficios en activos de riesgo. Así, el peso de deuda high yield en el M&G (LUX) Optimal Income ha bajado por debajo del umbral del 15% cuando tiende a ser un tercio de la cartera. También se ha reducido el peso del crédito grado de inversión. “Al igual que respondimos a las oportunidades que vimos en el crédito, ahora estamos haciendo lo mismo en el mercado de bonos soberanos. El rating medio de la cartera se ha elevado a A, el rating más alto que nos permite el mandato”, defiende Isaacs.

La cartera actual está sesgada a la liquidez, no porque al equipo gestor le preocupe un evento adverso grave sino por un tema de valoraciones. Porque tras el estrechamiento de los diferenciales de los últimos meses, el punto de partida ya no es tan atractivo. “Tenemos que ser pacientes. No sé qué cisne negro podrá llegar en los próximos meses, pero creemos que alguno habrá. Y cuando llegue ese momento queremos estar preparados, con liquidez suficiente para volver a ser oportunistas”, explica. “Como gestores nuestro papel es preguntarse: ¿se nos está recompensando por el riesgo asumido? Y lo cierto es que no lo tenemos tan claro. Creemos que habrá un pico de volatilidad y, cuando llegue, estaremos preparados. Hasta entonces, estamos dispuestos a sacrificar algo del carry”, sentencia.