El BCE anuncia el final del PEPP para marzo: primeras reacciones de las gestoras internacionales

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Photo: Sanziana Perju/ECB

La palabra del díaes flexibilidad. Si por un lado el BCE dice que confía en el avance de la recuperación económica y se progreso hacia la meta de inflación a mediano plazo, por otro lado es imposible negar cuánto la pandemia aún representa una variable de incertidumbre también debido a la reciente propagación de la variante Omicron. En la última reunión del año, Christine Lagarde confirmó lo esperado: en los próximos trimestres se implementará una reducción gradual en el ritmo de compra de activos bajo el Programa de Compras de Emergencia Pandémica (PEPP) hasta su conclusión en marzo de 2022.

Pero estamos tan solo ante un punto y aparte. Largarde fue clara y reiterativa en la rueda de prensa: el PEPP podrá reanudarse, en caso de ser necesario, para contrarrestar los choques negativos vinculados a la pandemia, causa por la que se puso en marcha el programa. Precisamente por ello, el Consejo de Gobierno también ha decidido ampliar el horizonte de reinversión del PEPP, al menos hasta finales de 2024.

El camino hacia la normalización gradual

El Banco Central Europeo quiere moverse con cautela, teniendo como faro la publicación y tendencia de los datos macroeconómicos. En cualquier caso, el futuro roll-off de la cartera del PEPP se gestionará para evitar interferencias con la orientación adecuada de la política monetaria. También podrá incluir bonos del gobierno griego.

A su vez, como parte del programa de compra de activos (APP), el BCE ha decidido incrementar temporalmente la tasa de compra neta mensual desde los 20.000 millones actuales. Alcanzará la cifra de 40.000 millones de euros en el segundo trimestre de 2022 y 30.000 millones de euros en el tercer trimestre. A partir de octubre de 2022, en cambio, disminuirá, volviendo a una tasa igual a los 20.000 millones de euros mensuales.

Es una medida que no convence a Fabio Castaldi, gestor de Pictet Asset Management. "No solo la reducción de las compras es más abrupta de lo esperado, sino que la falta de flexibilidad del programa APP para desviarse del Capital Key Ratio en las compras del BCE ofrecerá menos apoyo a los bonos gubernamentales periféricos respecto a la flexibilidad del PEPP o a los programas puente que se puedan pensar para asegurar una transición más ordenada en este contexto”, argumenta.

En general, las palabras de Lagarde han favorecido la vuelta del nerviosismo a los mercados. Andreas Billmeier, economista europeo de Western Asset (parte de Franklin Templeton) cree que el BCE ha esbozado una postura monetaria moderadamente más estricta para gran parte de 2022, lo que ha llevado a una moderada inclinación de las curvas de tipos europeas. “Sin embargo, no ha determinado cuándo finalizarán las compras de activos, ni ha descartado la correlación con una subida de tipos de interés. Esperamos un euro moderadamente más fuerte”, vaticina.

Inflación temporal, ¿por cuánto tiempo?

Aunque Lagarde admite que la fase actual de aumento de la inflación durará más de lo previsto inicialmente, se espera que estos niveles disminuyan durante el próximo año. La inflación subió al 3,4% en septiembre y la previsión de Frankfurt confirma que seguirá creciendo este año. Han elevado sus estimaciones al 2,6%, para 2022 al 3,2% y en 2023 al 1,8%.

La reunión del jueves no sorprende a Konstantin Veit, gestor de PIMCO. "Creemos que las probabilidades de que la eurozona se enfrente a un problema de inflación en el mediano y largo plazo son modestas. Particularmente en comparación con jurisdicciones donde la política fiscal es tradicionalmente menos restringida al tomar en cuenta el comportamiento del sector privado", comenta .

En el corto plazo, sin embargo, la inflación sigue mostrando su fortaleza. Según Lagarde esto se debe al aumento de los precios de la energía, la recuperación de la demanda y los cuellos de botella que hemos presenciado y que seguirán representando elementos de gran incertidumbre.

El leve cambio que presenciamos en la postura de la Fed parece haber ejercido presión sobre el BCE, según Morgane Delledonne, directora de análisis de Global X. “Las ganancias del euro y los rendimientos de los bonos europeos después del anuncio sugieren que los participantes del mercado anticipan nuevas medidas de ajuste por parte del BCE tan pronto como pase la ola Omicron. También Marilyn Watson, directora de Estrategia Global de Renta Fija Fundamental de BlackRock, cree que esta ha sido una semana decisiva para los bancos centrales y que los cambios del BCE en la política monetaria son notables.

Los tipos se mantienen estables en Europa

Los tipos de interés, como era de esperar, se mantendrán sin cambios en Europa. Y así seguirán hasta que la inflación alcance el objetivo del 2%. Por lo tanto, es muy poco probable que haya un aumento en el transcurso de 2022, incluso aunque Lagarde en su discurso reiterase que será necesario, como de costumbre, monitorear los datos macro. La reducción de las compras de activos marca un primer paso claro hacia la normalización, defiende Ulrike Kastens, economista de Europa para DWS. Sin embargo, también resalta el hecho de que sea un paso suficientemente grande dependerá, de forma decisiva, de la evolución de la inflación en los próximos meses. "No obstante, es evidente que, a diferencia de la Reserva Federal, el BCE no tiene prisa por comprometerse a salir de su política monetaria ultralaxa", afirma.

¿Qué consecuencias tiene para la renta fija? Las tires a corto plazo podrán prestar más atención a las expectativas en el frente de tipos de interés de los bancos centrales mientras que los de largo plazo estarán más dispuestos a escuchar las campanas de desaceleración del crecimiento. “El resultado podría ser una tendencia de aplanamiento de la curva y tasas de largo plazo en promedio decreciente, excepto en las fases temporales de interrupción”, explica Antonio Cesarano, estratega global en jefe de Intermonte.

Finalmente, considerando el estado de salud de la economía de la zona del euro, el BCE ha revisado al alza la previsión de crecimiento para 2021 hasta el 5,1%, hasta el 4,2% en 2022, hasta el 2%, el 9% para 2023 y una desaceleración hasta el 1,6 % se espera en 2024.