El Informe Draghi cifra en 800.000 millones de euros las necesidades de financiación que presenta la Unión Europea para alcanzar sus objetivos de digitalización, infraestructuras y sostenibilidad. Y el objetivo es que parte de esa cantidad llegue de la participación de los inversores en el desarrollo de los mercados de capitales. Sin embargo, en el caso de España la fotografía actual de esa participación de los hogares en los mercados dista mucho de ser positiva.
Según un reciente informe publicado por la Asociación de Mercados Financieros de Europa (AFME), los hogares españoles siguen ocupando el octavo lugar entre los países de la UE en cuanto a ahorros invertidos en los mercados de capitales. Estos equivalen al 63% del PIB invertido en acciones cotizadas, bonos, fondos de inversión o productos de seguros y pensiones. Esta tasa no solo es inferior a la media de la UE sino que dista mucho de parecerse a las cifras que se manejan en Dinamarca (198 % del PIB), los Países Bajos (173 %) y el Reino Unido (145 %). ¿Cómo se puede impulsar ese porcentaje? El sector financiero lo tiene claro: con más incentivos fiscales.
Premiar el largo plazo...
Éste fue al menos el punto común al que llegaron Ángel Martínez Aldama, presidente de Inverco, Lola Solana, presidenta del Instituto Español de Analistas (IEA), Javier Hernani, Director de la unidad de negocio de Securities Services en BME y Patricia Suarez, presidenta de Asunfin durante un acto celebrado hace unas semanas para celebrar el XXXV Aniversario de la CNMV.
"El incentivo fiscal es básico para incentivar el ahorro", explicó Ángel Martínez Aldama, al tiempo que además subrayó la necesidad de que ese incentivo se dirija sobre todo cuando el subyacente donde se invierta sea doméstico. "El ahorro financiero doméstico debe implicar un incentivo fiscal porque genera tres efectos: autonomía de un país ya que un mayor ahorro en España implica una mayor autonomía de las empresas; más financiación para las empresas españolas (en fondos pensiones el 40% está en valores domésticos) y porque no supone un diferimiento en la recaudación sino que genera recaudación en retenciones por planes, ganancias patrimoniales y todo el ecosistema que se genera en la industria de gestión de activos”" explicó.
“La educación financiera no es suficiente. Se tiene que hacer más. Fiscalmente se podrían premiar las inversiones en economía real como forma de frenar otras inversiones como las de criptodivisas", apuntó Javier Hernani. Y no solo de las criptodivisas sino también del ahorro inmobiliario, que es donde está el grueso del ahorro en España. De hecho, según los datos del Banco de España, el 74% de la riqueza de los españoles está en ladrillo y solo un 26% en activos financieros.
"Hagamos esa transición del ahorro inmobiliario al financiero a través de rentas financieras de medio y largo plazo en un contexto de mayor envejecimiento de la población", afirmó Aldama. Un reclamo que además está en línea con el que hizo Rodrigo Buenaventura, presidente de la CNMV hace unas semanas en un encuentro financiero, cuando citó entre las medidas para impulsar la entrada de minoristas en los mercados de capitales la puesta en marcha cuentas personales de inversión que incluyan diferentes productos financieros (fondos, depósitos, acciones, bonos…) "que te permita ir cambiando de producto acorde a tu perfil de riesgo y que cuenten con un régimen fiscal sencillo", al tiempo que reclamó mejores condiciones fiscales para fondos de inversión y planes de pensiones.. "Se necesitan incentivos fiscales que merezcan la pena no como los que tienen los fondos de pensiones, con el problema de los impuestos que hay que pagar cuando te jubilas", apunta a este respecto Patricia Suarez.
...y simplificar las comunicaciones
Además de esos incentivos fiscales, desde el sector, piden también una simplicidad de las comunicaciones a la hora de vender productos financieros e incluso un cambio en la medición del riesgo que presentan los mismos.
"Cuando se quiere comprar un fondo, el tema de los test de idoneidad les desincentiva a asumir riesgo porque lo normal es que te salga en el resultado es que tienes que tener renta fija porque el riesgo se mide por la volatilidad, no por la rentabilidad a largo plazo por ejemplo y eso desincentiva que se asuma el riesgo. Hagamos fácil que los inversores quieran comprar bolsa", explica Lola Solana, presidenta del IEA.





