Guía rápida para ponerse al día con los mercados tras el verano

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Michael Kroul on Unsplash

Los últimos compases de julio dejaron a los inversores con una nueva subida de tipos por parte de la Reserva Federal. Una nueva alza de 75 puntos básicos. En su contexto histórico, una subida agresiva, pero es que esos días se debatía la posibilidad de que la Fed sorprendiese con un repunte de 100 puntos básicos para luchar contra la implacable inflación.

Y esta subida de los tipos estadounidenses sucedía escasos días después de la de los tipos en Europa. La primera en 11 años en el Viejo Continente y, al igual que sucedió en EEUU, con un golpe en la mesa. ¿Qué ha pasado en los mercados en agosto desde entonces? Aquí un breve repaso.

El Banco de Inglaterra adelanta una recesión

El primer gran evento del mercado no tardó en llegar. El 4 de agosto el Banco de Inglaterra anunció su subida de tipos más agresiva en 27 años: 50 puntos básicos, de golpe. Y sin embargo, ese no fue el titular de la sesión. Lo importante es el tono bastante pesimista con la que actualizaron sus previsiones macroeconómicas. Sin rodeos, el banco central reconoció que espera una recesión en Reino Unido empezando el cuarto trimestre de este año.

La recesión incluida en las previsiones durará siete trimestres, con una caída de la producción del 2,2% desde el nivel máximo hasta el mínimo. Se espera que esto eleve la tasa de desempleo por encima del 6% en 2025, al aparecer un importante exceso de capacidad de reserva en la economía”, desgrana Azad Zangana, economista y estratega senior para Europa de Schroders.

Pero como bien sabemos, en los mercados las malas noticias a veces son buenas noticias. Porque a su vez, la llegada en el corto plazo de la recesión tiene implicaciones para su política monetaria. “Utilizando la previsión alternativa del Banco, según la cual los tipos de interés se mantendrían en su tasa actual del 1,75%, la inflación volvería al objetivo sólo un trimestre después, y no caería por debajo del 1% al final del periodo previsto. Esto sugiere que el Banco de Inglaterra podría simplemente dejar de subir los tipos de interés ahora”, añade Zangana.

El IPC estadounidense: ¿un primer respiro?

Y es que hay una narrativa que está creciendo en los mercados: que el pico de la inflación ya se ha vivido o, al menos, que estamos muy cerca de ello. Y con ello, que los bancos centrales podrían empezar a desescalar su política monetaria agresiva más pronto que tarde.

En Europa, esta tesis es más discutible, pero uno de los datos que ha dado alas a las bolsas este verano es la inflación estadounidense. El IPC interanual de EEUU correspondiente a julio se situó en el 8,5%. No solo cae frente al dato 9,1% de junio, sino que sorprendió para bien ya que el consenso estimaba el 8,7%.

Rally veraniego en la bolsa norteamericana

Así, uno de los movimientos destacables de este verano es la notable recuperación de los principales índices estadounidenses y de los activos de riesgo en general. Según calculan en J. Safra Sarasin SAM, la renta variable global había repuntado un 12% desde sus mínimos de junio a cierre del 17 de agosto. El rebote responde, según Wolf von Rotberg, estratega de renta variable, gracias a una combinación favorable de inflación en máximos y datos macroeconómicos relativamente sólidos.

Como resultado, el mercado de tipos redujo sus expectativas de subidas de la Reserva Federal en unos 60 puntos básicos y sentó las bases para que las valoraciones de los mercados de renta variable subieran a niveles vistos por última vez en mayo (anterior gráfico). Los sectores growth de larga duración sensibles a los tipos resultaron ser los principales beneficiarios, seguidos por los sectores cíclicos y value.

Vuelta a la realidad en Jackson Hole

Pero la alegría veraniega duró poco. El discurso del presidente de la Reserva Federal en el simposio de Jackson Hole dejó claro a los mercados que la lucha contra la inflación está lejos de terminar. En palabras del propio Jerome Powell: aún queda dolor. La Fed lanzó un mensaje claro de que la política monetaria estadounidense no está cerca de pivotar. Que pensar en recortes de tipos el año que viene ha sido prematuro.