Puede que hayamos dejado atrás la era de tipos negativos, pero, en opinión de PIMCO, aún tenemos por delante muchos años de tipos estructuralmente bajos y una inflación en línea con el objetivo de los bancos centrales. La gestora estadounidense cree que volveremos a unos tipos reales del rango del 1 al 3% y que la inflación volverá en los próximos años a rondar el objetivo de los bancos centrales. “No creo que revisen al alza su objetivo de precios. Más bien diría que su prioridad es anclar las expectativas de inflación”, afirma Richard Clarida, asesor económico jefe de PIMCO y vicepresidente de la Fed hasta el año 2022.
Es el telón de fondo descrito en su nuevo Secular Outlook, titulado The Aftershock Economy (la Economía postShock), donde PIMCO detalla su visión a cinco años para la economía y los mercados. Los últimos 15 años han estado marcados por múltiples disrupciones importantes, subraya el economista. La gran crisis financiera, la crisis de deuda y, más recientemente, la reapertura de la economía mundial. “Ha tenido un impacto mucho más grande en la economía reabrir que cerrar”, afirma Clarida.
Ahora el mundo tendrá que navegar unos mercados que están reflejando el mundo después del shock. En la práctica esto se traduce en cuatro grandes premisas:
- El crecimiento global va a decepcionar.
- La volatilidad será más elevada, pero habrá menos intervención política y monetaria.
- Aún habrá potenciales disrupciones en las cadenas de suministros
- La resiliencia será la apuesta rentable
“Es muy posible que entremos en una dinámica de ciclos económicos más cortos, marcados por presiones en las cadenas de suministro”, afirma Clarida. De la mano de esos ciclos más frecuentes, PIMCO también vaticina una mayor volatilidad en el mercado. Pero la gran diferencia es que esta vez los bancos centrales y los gobiernos no serán tan rápidos al responder.
Clarida lo denomina fatiga de QE. “Se ha emitido muchísima deuda para apoyar a la economía. Cada vez más países se mueven con una deuda superior al 100% de su PIB, un nivel tradicionalmente asociado a un periodo complicado”, explica el economista.
Implicaciones para las clases de activos
Si se cumple el escenario de PIMCO, donde los tipos permanecerán anclados en niveles bajos y la inflación se contiene, entonces la renta fija es actualmente una de las clases de activos más atractivas para la gestora. “Los bonos de alta calidad están ofreciendo las tires más atractivas en toda una década”, recalca el director global de inversiones en Renta Fija de PIMCO, Andrew Balls.
“Actualmente el inversor está recompensado por estar en la parte resiliente y de calidad de la estructura de capital”, insiste Balls. El mercado ha cambiado mucho desde el escenario TINA (no hay alternativa) de hace escasos dos años. Esa apuesta por la calidad lo ven tanto en deuda gubernamental como en crédito, donde actualmente ven mejor valor en grado de inversión que en high yield.
Dicho lo anterior, la gestora también vaticina mayor dispersión en los retornos entre las clases de activos. Incluso dentro de la propia renta fija. Por ejemplo, Balls cree que aún hay que ser selectivos con el crédito privado. “Los bonos cotizados ya han pasado por su corrección. El mercado de deuda privada se encuentra aún en ese proceso”, afirma.
En cuanto a las divisas, la previsión a medio plazo de PIMCO es que el dólar mantendrá su estatus de divisa reserva, pero augura unos años de debilidad para la moneda estadounidense. Aunque no descartan que periodos de volatilidad se traduzcan en repuntes para el dólar como activo refugio, en general prevén estar infraponderados de dólar los próximos años.

