Si hubiera que definir en una palabra cómo fue el mes de agosto en los mercados, sin duda tranquilidad sería una de las alternativas para definirlo. Y eso a pesar de que los dos grandes focos de incertidumbre con los que nos fuimos de vacaciones siguen ahí. A saber: impacto de los aranceles en inflación y crecimiento y conflictos geopolíticos enquistados (Israel-Palestina o Rusia-Ucrania).
Aun así, los mercados optaron por mantener la inercia vista ya en la primera mitad de año. En renta variable, la amplia mayoría ha acumulado ganancias en el mes de agosto con un claro protagonismo de los índices chinos, que se han anotado rentabilidades superiores al 7%. Cifra que, por cierto, fuera de China solo ha igualado el español Ibex 35. En el caso de la renta fija, la expectativa de nuevos recortes en los tipos de interés tanto en Europa como en EE.UU. recortaron las rentabilidades de la deuda elevando su precio. El Tnote se acerca más así a niveles del 4% y en Europa el bund cotiza en el entorno del 2,7% mientras que la deuda periférica gubernamental lo hace levemente por encima del 3%.
El oro, por su parte, tampoco se apea de su tendencia alcista en un contexto de miedo ante un repunte de la inflación- y cotiza por encima de los 3.400 dólares. Y el petróleo sufre con caídas del 1% en el es las dudas sobre el crecimiento económico.
A modo de resumen y también de cara este inicio de curso repasamos los principales puntos que han marcado este verano 2025 y que también serán decisivos en el arranque del nuevo curso.


