Hubo un tiempo en el que a Bill Gross se le conocía como el rey de los bonos. Era cuando el gestor estaba en PIMCO, a los mandos del PIMCO Total Return, fondo que logró convertirse en el producto de renta fija más grande del mundo con un patrimonio que llegó a superar los 250.000 millones de dólares. Para ponerlo en contexto, es un volumen de activos similar al que atesora actualmente en su conjunto la industria extranjera en España. La fama y popularidad de este gestor no conocía fronteras. PIMCO creó incluso un ETF que replicaba las mejores ideas de la cartera del fondo de Gross. Eran tiempos de vino y rosas para un gestor que tenía bajo su responsabilidad la gestión del dinero de cientos de miles de inversores de todo el mundo.
Este es un artículo exclusivo para los usuarios registrados de FundsPeople. Si ya estás registrado, accede desde el botón Login. Si aún no tienes cuenta, te invitamos a registrarte y disfrutar de todo el universo que ofrece FundsPeople.
