Al compás de la consolidación bancaria en España, la industria de depositaría también ha ido avanzando en los últimos años en la concentración del sector. Desde 2015 se han producido más de una decena de operaciones. En líneas generales, atienden a dos principales vertientes: por un lado, ponen de relieve la existencia de economías de escala y, por otro, responden a la tendencia general de separar la figura de gestora y depositario.

Al final, esta figura actúa como una bóveda de protección del partícipe. El depositario engloba todo lo que ocurre después de que se ejecuten las operaciones de compraventa de valores en la bolsa. Esto es, la liquidación, la custodia de activos en cuentas de valores o la depositaría de los fondos de inversión, de pensiones y de capital riesgo. Adicionalmente, también ofrecen otros servicios accesorios. Por ejemplo, la reclamación de impuestos, la asistencia a juntas de accionistas o la subcontratación de servicios de middle y back office, entre otras.

En todo ello, la tecnología se ha vuelto su gran aliado ante la generación de modelos de negocio rentables, la reducción de costes o la generación de nuevos servicios. Y es que la existencia de economías de escala supone ahorros importantes en las inversiones tecnológicas que los depositarios necesitan para su actividad.

Separar depositario y gestora

Hace años, la mayoría de las entidades mantenía los negocios de gestión y depositaría bajo el mismo paraguas. Pero en aras de la protección del partícipe esto ha desembocado en una tendencia general a separar la figura de gestión de la depositaría. Se evidenció tras los problemas surgidos a raíz de Banco Madrid (cuya gestora y depositario estaban bajo el mismo grupo).

A ello se une otro acicate: la necesidad por parte de los bancos de obtener plusvalías con la venta de negocios que ya no resultan core para ellos. Por contextualizar, la comisión máxima de depositaría se sitúa en el 0,2% de los activos y muchas veces ni siquiera se cobra ese porcentaje porque se negocia según el volumen de las entidades. Esto hace que, para muchas entidades, éste no sea su negocio principal.

El Top 3

Aunque anteriormente se habían producido algunos acuerdos, la gran oleada de concentración del sector se ha producido en los últimos cinco años. Cecabank, que lidera el negocio de depositaría en España, se hizo en 2015 con la depositaría de los fondos y sicav de las gestoras de Unicaja y Banco Ceiss. Un año más tarde, también se hacía con la depositaría de los fondos de marca Abanca gestionados por Imantia Capital. Posteriormente, en 2017, logró la depositaría de los Fondos de Pensiones y de Inversión de Cajamar. Los últimos acuerdos los ha alcanzado en el último año. Primero con Kutxabank, con quien firmó en enero de 2020 una alianza estratégica de la actividad de depositaría de IIC, pensiones y EPSV; y en mayo del mismo año también con Bankia, a quien trasmitió su actividad de depositaría institucional de fondos, sicav y pensiones por un periodo de diez años.

Previamente, en 2012 había alcanzado un acuerdo con CaixaBank, que le cedió el negocio de depositaría de los productos gestionados por CaixaBank AM y VidaCaixa. De igual modo, en 2013, llegó a un acuerdo con Ibercaja Gestión e Ibercaja Pensiones para que esta actuara como depositaria del grupo. Un acuerdo en vigor hasta finales de 2027.

BNP Paribas Securities Services también ha protagonizado varias operaciones en los últimos años. A finales de 2019, adquirió el negocio de depositaria de los vehículos de inversión de Mapfre AM. Hasta entonces, venía realizando la filial del grupo, Mapfre Inversión SV, para los fondos de inversión, sicavs y EPSV gestionados actualmente por la citada gestora. También alcanzó un acuerdo para empezar a trabajar como depositario de las sicav de Deutsche Bank a finales de 2019. Posteriormente, en marzo de 2020 adquiría el negocio de depositaría institucional de Banco Sabadell.

Otro de los participantes de la gran oleada ha sido Santander Securities Services, que hizo efectiva a finales de 2019 su alianza con Crédit Agricole para fusionar sus operaciones de depositaría y custodia bajo la marca Caceis, controlada por la firma francesa.

Otras operaciones

Por su parte, Inversis adquirió en 2016 el negocio desarrollado por las filiales españolas de RBC Investor & Treasury Services, posteriormente Bancoval Securities Services (parte del grupo Royal Bank of Canada), especializada en la prestación de servicios de ejecución, liquidación, custodia de valores y otros activos.

Solo BBVA, entre los grandes bancos, y Bankinter, entre los medianos, se resisten a desprenderse del negocio de depositaría y realizan esta actividad dentro de su propio grupo.