La crisis de Evergrande sobrevuela la ya tocada renta fija china: claves y consecuencias

China
Alex Mao, Unsplash

Periodo de turbulencias para los activos chinos. La renta variable china ha sido el activo del verano. Para mal. Una batería de políticas más restrictivas impulsadas por el gobierno de China han puesto en jaque a varios sectores.  Pero no es el único bache en el camino. Ahora el grupo inmobiliario Evergrande se acerca peligrosamente a una quiebra. Estamos hablando de la inmobiliaria más grande del país. Su default supondría el colapso de una deuda valorada en 300.000 millones de dólares.

A lo largo del domingo y lunes la empresa china se ha enfrentado a protestas por parte de los inversores minoristas invertidos. Según las agencias de noticias internacionales, la policía ha tenido que dispersar a un grupo reunido a las puertas las oficinas de Shenzen. “Evergrande (que emplea a casi 200.000 personas) ha realizado varias adquisiciones en los últimos años y se ha beneficiado del frenesí del sector, pero ahora está abrumado por la deuda”, cuenta John Plassard, experto en inversiones de Mirabaud & Cie.

No es la primera incursión de Evergrande con los problemas financieros. Como recuerda Mohammed Elmi, gestor de renta fija emergente de Federated Hermes, ha estado en los titulares desde el intento fallido del año pasado de cotizar su filial inmobiliaria Hengda en la bolsa de Shenzhen. El plan era destinar los ingresos de la transacción a gestionar su volumen de deuda de 300.000 millones de dólares. Sin esa vía de escape, el incidente desencadenó una reacción en cadena de acontecimientos. La empresa se vio obligado a buscar fuentes de liquidez alternativas para pagar su deuda de financiación fiduciaria a corto plazo. “La situación se vuelve cada vez más tensa”, reconoce Plassard. “Beijing describe al grupo como un rinoceronte gris. Es decir, una gran empresa con una carga de deuda alarmante que representa un riesgo financiero sistémico”.

Ramificaciones para la renta fija high yield de China

Los vientos en contra de una economía en desaceleración y las regulaciones macroprudenciales establecidas para enfriar el mercado de la vivienda son un reto suficiente para el sector en su conjunto, ve Elmi. Pero es que la grave situación de deuda y liquidez de Evergrande ha hecho que pierda la confianza de sus bancos y contrapartes de financiación fiduciaria. Varios litigios en tierra por parte de proveedores y acreedores comerciales también han mermado la liquidez de Evergrande. Los demandantes han conseguido congelar varias cuentas bancarias. En combinación con la incertidumbre sobre la valoración de los activos y los plazos de su enajenación, la empresa se está quedando rápidamente sin opciones. “Vemos una probabilidad cada vez mayor de que se produzca un evento de reestructuración. O, lo que es peor, un impago desordenado”, vaticina el experto de Federated Hermes.

Para Elmi, las ramificaciones se dejarían sentir en el high yield chino. De hecho, en lo que va de año, el segmento de alto rendimiento de China en el índice de bonos corporativos de mercados emergentes de JP Morgan ha bajado más de un 4%. En gran parte se debe a Evergrande y al contagio a otros promotores de alto rendimiento. “Este aumento de la prima de riesgo exigida por los inversores pondrá sin duda en aprietos a un sector muy dependiente de la deuda y con grandes necesidades de financiación anual”, vaticina el experto.

Y esta crisis de confianza llega en un punto ya complejo para la renta fija china. Como bien resaltan desde Richard Bernstein Advisors, partner de iM Global Partners, encadenamos varios trimestres de desaceleración del crecimiento del crédito. Es evidente por la desaceleración y el cambio negativo de 12 millones de China en su impulso crediticio, que alcanzó su punto máximo en octubre de 2020. Desde RBA lo interpretan como una señal de que un crédito más ajustado los últimos trimestres pueden haber obstaculizado las perspectivas de crecimiento más de lo deseado.

Evolución del impulso al crédito de China. Fuente: Bloomberg vía RBA